La sobreexplotación de erizos de mar amenaza el Mediterráneo
Una sola incursión de furtivos puede extraer casi 1.000 erizos en 75 minutos en las costas de Nápoles (Italia). Esta práctica, vinculada a un plato de spaghetti popular entre turistas, está transformando áreas del Mediterráneo en desiertos de biodiversidad.
Furtivos equipados con sistemas de hookah
Maurizio Simeone, director del Área Marina Protegida (AMP) Gaiola, vigiló en mayo de 2026 a furtivos que usaban un sistema hookah (compresor de aire) para permanecer horas bajo el agua. En una operación, las autoridades capturaron a tres reincidentes que habían extraído unos 500 erizos en menos de una hora. En otra redada previa, la embarcación llevaba 976 erizos capturados en 75 minutos.
El impacto en el ecosistema y los pescadores legales
Los erizos son indicadores de salud del ecosistema. Al pastar algas, evitan que el lecho marino se convierta en un monocultivo. Cuando los furtivos eliminan colonias enteras, peces como la dorada y el sargo se desplazan a otras zonas en busca de alimento. Esto deja las redes vacías a los pescadores legales y amenaza su sustento. Roberto Larocca, comandante de la Guardia Costera en Nápoles, explicó que los furtivos internalizan las multas como un coste y operan bajo demanda de restaurantes, sin licencia comercial alguna en la región de Campania.
Científicos piden la estandarización de datos contra el furtivismo
El equipo del AMP Gaiola ha comenzado a recopilar datos de las incautaciones para medir el daño real. Simone Farina, ecólogo marino del proyecto URCHIN, estimó que en 2025 los furtivos podían extraer 1.500 erizos en dos horas, lo que equivale al 17% de la población del AMP. Farina señaló que es urgente estandarizar la recogida de datos de las incautaciones porque «la pesca ilegal puede representar el 80-90% de la extracción total». Si los modelos de gestión solo usan registros legales, las herramientas de gestión se vuelven inútiles.
Normativa obsoleta y efecto dominó regional
Simeone calificó la ley nacional de 1995 como «ridícula y basada en números aleatorios». La norma permite la recolección de 50 erizos por persona para consumo personal, una cifra que Simeone considera insostenible. Mientras las AMP tienen penas penales, las aguas circundantes están completamente desprovistas de erizos. Simeone aboga por una moratoria nacional que sustituya el «parche» de normativas regionales. Cuando Cerdeña prohibió la pesca en 2022, sus pescadores se trasladaron a Campania y Calabria para seguir explotando el recurso.
El plato de spaghetti ai ricci como motor de la crisis
Los erizos de mar morados (Paracentrotus lividus) se han convertido en un ingrediente demandado en platos como el spaghetti ai ricci. Programas de cocina televisivos y el turismo han extendido la tendencia culinaria a regiones como Campania. La Guardia Costera confirmó que cada plato de erizo fresco en Nápoles es ilegal, ya que no existe una lonja para su venta y el suministro depende del mercado negro.
La ciencia como herramienta para el cambio regulatorio
Los investigadores recogen datos de las operaciones policiales para concienciar sobre la gravedad de la crisis y presionar para un cambio normativo. Farina advirtió que, sin un monitoreo científico estandarizado de la pesca ilegal, «el equilibrio ecológico y la viabilidad económica de la industria pesquera corren un alto riesgo». La tendencia se repite en Sicilia, donde solo existe una licencia comercial para todo el oeste de la isla.