EEUU activa una coalición regional contra el crimen organizado
Estados Unidos activó la America’s Counter-Cartel Coalition (ACCC) para perseguir a carteles y organizaciones criminales, e incluyó a Bolivia en un acuerdo de cooperación de 20 millones de dólares para la lucha antidroga.
Anuncio del Pentágono y nuevo acuerdo bilateral
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció en el programa Face the Nation de la CBS la creación de la ACCC, un mecanismo regional con gobiernos aliados para “perseguir, derrotar y destruir” a carteles del narcotráfico y organizaciones terroristas extranjeras. El canciller Fernando Aramayo y la encargada de Negocios de la embajada estadounidense en La Paz, Debra Hevia, suscribieron una Carta de Acuerdo que destina 20 millones de dólares a cooperación técnica, capacitación y equipamiento en Bolivia, con mención expresa al respeto de la soberanía del país.
Incorporación de Bolivia a la estrategia regional
El acuerdo marca un nuevo escalón en la recomposición bilateral, quebrada desde 2008, y reactiva la cooperación en seguridad. El presidente Rodrigo Paz participó en marzo en la cumbre del Escudo de las Américas, plataforma regional de coordinación frente a amenazas transnacionales. El 5 de junio, los miembros de este bloque condenaron intentos de derrocar al Gobierno de Paz y denunciaron que grupos vinculados al narcotráfico financiarían acciones de desestabilización en Bolivia.
Antecedentes de la relación y cambio de postura
Desde la expulsión del embajador estadounidense Philip Goldberg en 2008 durante el Gobierno de Evo Morales, y la salida de la DEA, la relación bilateral estuvo quebrada. Con la llegada de Paz al poder en noviembre de 2025, se restableció el diálogo político y la DEA reactivó sus operaciones, aunque no se han repuesto embajadores.
Implicaciones del nuevo enfoque contra el narcotráfico
Hegseth equiparó a los carteles con organizaciones terroristas internacionales como Al Qaeda o ISIS. Desde el retorno de la cooperación en noviembre de 2025, fueron capturados en Bolivia integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC) y del Comando Vermelho, así como Sebastián Marset. Desde el 5 de junio, Washington incluyó al PCC y al Comando Vermelho en su lista de organizaciones terroristas, lo que permite sanciones financieras y bloqueo de activos.