Choferes sobreviven 42 días en bloqueos de carreteras en Bolivia
20 cortes de ruta en La Paz encabezan los 42 días de bloqueos que mantienen a cientos de conductores en condiciones precarias, con escasez de alimentos y agua, según denuncias de los transportistas.
Conductores improvisan para subsistir en Sayari
En Sayari, entre Cochabamba y Oruro, cientos de camioneros permanecen varados más de 40 días sin recibir ayuda. Los conductores racionan alimentos como una sopa con zanahorias, papas y hueso de llama. No reciben cuartos intermedios para avanzar y denuncian que los bloqueadores responden con amenazas y explosiones de dinamita ante cualquier intento de diálogo.
Amenazas y cavado de pozos en Konani y Desaguadero
En Konani, La Paz, el dirigente Fidel Pacheco denunció que pobladores advirtieron a los choferes que podrían contaminar fuentes de agua si seguían usándolas. Los transportistas cavaron su propio pozo para abastecerse. En Desaguadero, el conductor Iván Zambrana permanece atrapado 40 días con su esposa y su hijo de tres años. Sin recursos, cruza a Perú para conseguir alimentos donde los costos se duplican por el tipo de cambio. Unos 140 camiones están estacionados en la frontera y los propietarios hacen turnos nocturnos para vigilar la carga y evitar robos.
Deterioro de rutas y desabastecimiento de combustible
Los transportistas aseguran que en varios sectores del altiplano se realizaron zanjas sobre el asfalto, lo que demorará la rehabilitación de las rutas incluso si los bloqueos cesan. Santiago Coronel, dirigente de la Federación del Transporte Pesado del Norte Paceño, denunció que hace dos semanas no llega combustible regular a la región. El combustible se comercializa de manera informal a precios de entre Bs 50 y 60 por litro.
Antecedentes del conflicto en carreteras
Los bloqueos, que suman 20 puntos en La Paz, 13 en Cochabamba, 12 en Oruro, seis en Potosí y uno en Santa Cruz, se mantienen desde hace 42 días y afectan al sector del transporte pesado en Bolivia.
Implicaciones de la crisis en el transporte
Algunos dirigentes advierten que las movilizaciones podrían escalar a demandas políticas contra el Gobierno. Mientras tanto, cientos de conductores continúan varados, sobreviviendo con recursos limitados y lejos de sus hogares.