Accidente del C-130 en El Alto: fallas operacionales y clima causaron 22 muertos
Una combinación de factores operacionales y condiciones externas adversas detonó el accidente del avión Hércules C-130H de la FAB, que dejó 22 fallecidos y 37 heridos en marzo en El Alto. La tripulación perdió la conciencia situacional tras decidir aterrizar por el umbral 28 debido al mal tiempo.
Cadena de fallas en la maniobra de aterrizaje
El informe final de la FAB señala que la tripulación del vuelo FAB-81 contaba con experiencia operativa. Sin embargo, el exceso de velocidad, la desviación vertical en la senda de planeo y una inadecuada secuencia de configuración derivaron en la pérdida de control. A ello se sumaron el efecto suelo, una intensa granizada y una pista contaminada que redujo la capacidad de frenado.
Correcciones inadecuadas y pendiente negativa
El documento indica que existieron correcciones operacionales inadecuadas y una inclinación negativa en la pista entre los umbrales 28 y 10. Pese a ello, la tripulación ejecutó correctamente el procedimiento de evacuación de emergencia, cortando el suministro de combustible y evitando una explosión mayor. En el motor número 2 se registró fuego y derrame de combustible.
Impacto y caos posterior en hora pico
La aeronave transportaba material monetario sin valor legal desde Santa Cruz. La pista, cubierta de hielo por una granizada, impidió el frenado. El avión se salió del perímetro, recorrió un kilómetro y embistió vehículos en hora pico. La magnitud del impacto provocó saqueos, violencia y contaminación de la escena, lo que dificultó las tareas periciales.
Investigación multidisciplinaria de la FAB
La investigación fue realizada por una junta de especialistas en operaciones, mantenimiento, factores humanos y psicología. El informe concluye que el factor operacional influyó de manera determinante, en combinación con condiciones externas adversas, consolidando una cadena de fallas que terminó en la pérdida total de la aeronave.
Implicaciones de la tragedia
El accidente se convierte en una de las peores tragedias recientes en el país por el número de víctimas y el caos posterior. La FAB identificó fallas operacionales y climáticas como causas, sin descartar responsabilidades humanas en la cadena de decisiones que llevaron al siniestro.