La Reserva Maya escuchará talas ilegales con IA en 2026
Un proyecto en la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala instalará dispositivos de bioacústica con inteligencia artificial para detectar motosierras y disparos. La iniciativa pertenece al reto AI for Climate and Nature Grand Challenge, dotado con 100 millones de dólares del Bezos Earth Fund. Los dispositivos se ubicarán en zonas amenazadas por la ganadería y asentamientos ilegales.
Dispositivos que escuchan crímenes ambientales
La WCS, el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, la Universidad de Tecnología de Chemnitz y la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul han presentado la propuesta. El grupo fue uno de los 15 ganadores del reto, cada uno recibió hasta 2 millones de dólares. “Básicamente nos dan oídos en el bosque para detectar amenazas de forma mucho más rápida y eficiente”, dijo Jeremy Radachowsky, director de WCS para Mesoamérica y el Caribe.
Entrenamiento del modelo de IA
El equipo entrenará el modelo de IA antes de instalar los dispositivos. El proceso consiste en alimentarlo con grabaciones de motores, motosierras y armas de fuego para que aprenda a diferenciar sus firmas acústicas. El algoritmo podrá manejar entre 50 y 100 sonidos, según Holger Klinck, director del Centro de Bioacústica de Conservación de Cornell.
Antecedentes: respuesta tardía en la reserva
En marzo, guardabosques encontraron plumas de aves cazadas y caminos despejados en el bosque maya. La tala había ocurrido unos ocho días antes y no se pudo detectar en tiempo real. “Si vamos a un sitio cada dos o tres meses y algo ocurre un día después de la última visita, pasarán meses sin información”, explicó Rony García Anleu, director de investigación biológica de WCS Guatemala.
Repercusión y desafíos del proyecto
El equipo espera que algunos dispositivos sean robados o dañados por personas o ganado. El mayor desafío es logístico: los dispositivos no ofrecen alertas inmediatas, sino casi en tiempo real. Algunos estarán en zonas que pueden requerir días para alcanzar, especialmente en temporada de lluvias. “Aunque lo recibamos en tiempo real, no vamos a llegar en tiempo real, no vamos a teletransportarnos”, afirmó García. El proyecto combinará los datos acústicos con cámaras trampa, drones y satélites para crear una estrategia de conservación más eficiente.