Condenan a mayordomo del Elíseo por robar vajilla presidencial
Un mayordomo del palacio del Elíseo fue condenado a un año de cárcel por sustraer un centenar de piezas de la vajilla oficial entre 2023 y 2025. Su pareja, un anticuario, y un coleccionista también recibieron penas. El tribunal destacó la gravedad del delito por el valor histórico de las piezas.
Sentencias para los tres implicados
El Tribunal Correccional de París impuso a Thomas G., el mayordomo, un año de prisión efectiva con posibilidad de arresto domiciliario y otro año exento de cumplimiento. También deberá pagar una multa de 10.000 euros y tiene prohibición de ejercer como mayordomo y de acudir a subastas.
Complicidad y recepción
Su pareja, Damien G., fue condenado a dos años de cárcel, con 16 meses exentos de cumplimiento. El tercer implicado, el coleccionista Ghislian M., recibió un año de prisión exento de cumplimiento. La Fiscalía había solicitado penas de cárcel firme de entre 18 y cuatro meses.
Un sistema de desvío prolongado
Thomas G. era responsable del cuidado de la vajilla de la manufactura de Sevres, considerada patrimonio nacional. Sustrajo las piezas a lo largo de dos años hasta que sus superiores detectaron las faltas en el inventario. La investigación policial lo situó como principal sospechoso.
Valor en disputa y motivación
El valor de lo robado supera los 317.000 euros según la acusación particular, muy por encima de los 15.000 que reconocieron los acusados. Thomas G. alegó en el juicio que la crisis económica le golpeó y empezó a vender las piezas con su pareja a través de internet.
Arrepentimiento y ruptura de confianza
Los tres acusados reconocieron los hechos y se mostraron arrepentidos durante la vista del pasado 26 de febrero. La presidenta del tribunal subrayó la ruptura del vínculo de confianza con el Elíseo. Los acusados negaron haber organizado un sistema de desvío premeditado.
Antecedentes del caso
El mayordomo, uno de los encargados de la vajilla oficial, comenzó a extraer piezas en 2023. Su pareja, anticuario, se encargaba de venderlas. Un coleccionista, trabajador del MUSEO DEL LOUVRE, compró la mayor parte. La investigación se inició cuando el Elíseo detectó las faltas en el inventario en 2025.
Cierre y consecuencias
Las condenas suponen una respuesta judicial al desvío de patrimonio histórico. El caso evidencia fallos en la custodia de bienes estatales de alto valor. Las penas incluyen inhabilitación profesional y restricciones para los condenados, marcando un precedente sobre la protección de estos bienes.