Drones mejoran conservación del dugongo, especie vulnerable global
La tecnología de drones permite nuevos censos y chequeos de salud no invasivos para el dugongo, un herbívoro marino cuya población es desigual y está amenazada. Un informe de 2025 de la CMS ofrece la actualización global más completa en décadas.
Estado global de una población fragmentada
El informe de la CMS de agosto de 2025 revela una distribución muy desigual. Australia alberga la mayor concentración, con unas 166.000 individuos. Existen otros puntos calientes en el Golfo Arábigo, el Mar Rojo e Indonesia. Sin embargo, la especie está extinta en China y es considerada en peligro en territorios como Nueva Caledonia. La UICN la clasifica como vulnerable a la extinción a nivel mundial desde hace más de 40 años.
Drones para llenar vacíos de información
Los Vehículos Aéreos No Tripulados (UAV) están reemplazando métodos tradicionales de observación. Combinados con Inteligencia Artificial, procesan imágenes para estimar poblaciones con mayor precisión. Han registrado manadas de hasta 1.200 dugongos en el Golfo Pérsico. Investigadores como Laura Mannocci, del instituto francés MARBEC, utilizan drones de ala fija para identificar poblaciones locales pequeñas en países donde la especie era rara.
La simbiosis crucial: dugongos y praderas de pastos marinos
Los dugongos dependen exclusivamente de los pastos marinos, consumiendo hasta 30 kg diarios. Su forma de pastar aerea el lecho marino y ayuda a mantener saludables estos ecosistemas. Las praderas, que cubren solo el 0.2% del océano, almacenan aproximadamente el 10% del carbono oceánico. La salud de los dugongos, monitoreada mediante drones, sirve como sistema de alerta temprana para la degradación de los pastos.
Amenazas antropogénicas y monitoreo de salud
Los dugongos son vulnerables a colisiones con embarcaciones, enmalles en artes de pesca, contaminación y desarrollo costero. Su lenta tasa reproductiva dificulta la recuperación. Los drones permiten chequeos de salud aéreos no invasivos, calculando un Índice de Condición Corporal (ICC). El equipo de Mannocci ha evaluado así a 272 individuos en 18 países.
Un llamado a la acción integrada
El informe de la CMS pide integrar el mapeo del hábitat del dugongo en el plan global ‘2030 Seagrass Breakthrough’. También aboga por cuantificar el almacenamiento de carbono en praderas pastadas por dugongos para fortalecer los argumentos de conservación. En Australia, grupos indígenas regulan voluntariamente la caza, prohibiéndola cuando los pastos marinos están dañados.
Conservación comunitaria y medios de vida alternativos
La comunicación con las comunidades locales es clave. En la costa de Andamán en Tailandia, la red SAN, apoyada por la CMS, ofrece medios de vida alternativos a comunidades pesqueras para reducir la presión sobre los pastos marinos. La conservación de estos ecosistemas no solo beneficia al dugongo, sino también a pesquerías cruciales para el sustento costero.