El estado de excepción permite bodas, iglesias y colegios
El Decreto Supremo 5636 no restringe la vida cotidiana, sino los bloqueos. Las medidas se aplican solo donde existan cortes de ruta, vandalismo o uso de armas.
Restricciones focalizadas contra los bloqueos
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, explicó que la población puede trabajar, estudiar, circular y asistir a reuniones, matrimonios o iglesias sin limitaciones. El decreto tiene alcance nacional y puede mantenerse hasta 90 días, pero las medidas extraordinarias se aplicarán de forma localizada en zonas de conflicto.
Actividades permitidas durante la vigencia
Los ciudadanos pueden desarrollar actividades laborales, comerciales, educativas, religiosas y sociales con normalidad donde no existan conflictos. Este sábado se celebraron varios matrimonios en la Catedral de Nuestra Señora de La Paz sin mayores restricciones. Justiniano rechazó las versiones que presentan la declaratoria como un recorte general de derechos.
Lo que no está permitido
La principal limitación está dirigida a los bloqueos de carreteras y acciones que impidan derechos de otras personas. No se tolerarán hechos de vandalismo, ataques contra bienes públicos o privados, ni uso de armas de fuego o dinamita. Los sectores con demandas podrán recurrir al diálogo, pero no mediante bloqueos que afecten la vida de las familias bolivianas.
Antecedentes: 50 días de conflicto
Durante el prolongado conflicto se obstaculizó el paso de ambulancias, pacientes, alimentos, medicamentos y combustibles, situación que afectó la salud, la economía y las actividades cotidianas de miles de familias. Justiniano calificó el impacto económico de los bloqueos como peor que el registrado durante la pandemia de Covid-19.
Implicaciones de la medida
El propósito del decreto es devolver a la ciudadanía la posibilidad de trabajar, movilizarse y recibir atención médica tras 50 días de bloqueos. La prioridad gubernamental es liberar las rutas y restablecer el transporte de personas, producción y mercancías, mientras la vida cotidiana continúa sin restricciones donde no hay violencia.