El Gobierno prevé abrir la ruta en San Julián tras los acuerdos
La mayoría de los sectores movilizados aceptó los acuerdos alcanzados con el Ejecutivo después de 20 días de bloqueo en la ruta que conecta Santa Cruz con provincias del norte y Beni. El ministro Óscar Mario Justiniano afirma que las demandas fueron atendidas y que el conflicto remanente responde a motivaciones políticas. Se prevé que el tránsito se normalice en las próximas horas.
Acuerdos alcanzados y sector disidente
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Aguas, Óscar Mario Justiniano, encabezó las negociaciones en San Julián y Cuatro Cañadas. Las organizaciones participantes incluyeron juntas vecinales, mototaxistas y organizaciones interculturales. Sin embargo, un grupo identificado como el Núcleo Norte o ‘faja norte’, vinculado al Movimiento Al Socialismo (MAS), no participó en las reuniones y mantiene observaciones. Justiniano afirmó que los sectores que negociaron comienzan a ejercer presión para levantar el bloqueo porque «ya no hay demanda».
Medidas de contingencia y abastecimiento
El corredor vial es clave para el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos hacia La Paz y El Alto. En las últimas horas, al menos 50 cisternas con combustible atravesaron la zona y cerca de 450 camiones con insumos circularon gracias a las medidas del Ejecutivo. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) habilitó en cuatro días un paso en el río Mamoré para restablecer la circulación de camiones.
Antecedentes del conflicto remanente
El bloqueo en la ruta de San Julián se mantuvo durante 20 días. El Gobierno atendió las demandas de la mayoría de los sectores movilizados, pero el grupo Núcleo Norte o ‘faja norte’ no aceptó los acuerdos. Justiniano considera que la continuidad del bloqueo pasa a carácter político.
Implicaciones de la resolución del conflicto
El Gobierno interpreta el desenlace como una muestra de que los conflictos pueden resolverse mediante el diálogo. La paralización afectó el abastecimiento nacional y generó preocupación entre productores, transportistas y comerciantes. El Ejecutivo espera que los propios sectores movilizados consoliden los acuerdos para reabrir uno de los corredores logísticos más importantes del oriente boliviano.