La Cancillería confirma injerencia extranjera en protestas de Bolivia
La identificación de ciudadanos argentinos en las protestas es la prueba de un proceso de desestabilización de la democracia, según el canciller Fernando Aramayo. El ministro cuestionó la presencia de activistas extranjeros que incitan a la polarización.
El canciller denuncia a activistas foráneos
El canciller Fernando Aramayo ratificó este martes que existe injerencia internacional en el conflicto de Bolivia. El ministro identificó a ciudadanos argentinos en las protestas que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Aramayo afirmó que estos activistas ingresaron al país incluso con visa de turista para realizar acciones de injerencia en la política nacional.
La expulsión de los implicados
Se aplicaron mecanismos para solicitar la salida inmediata de estas personas, según explicó el canciller. El ministro cuestionó por qué algunas organizaciones permiten que actores extranjeros entren a sus ampliados para dañar la democracia. La exlegisladora argentina Mercedes Trimarchi participó en los actos de protesta y ya abandonó el país.
Las pruebas de la desestabilización
El canciller definió la situación como un proceso de desestabilización de la democracia. Durante el fin de semana, videos en redes sociales denunciaron la presencia de argentinos en un ampliado de las organizaciones que lideran las protestas, que ya duran 33 días.
Implicaciones de la injerencia
La declaración del canciller refuerza la postura del Gobierno ante una crisis de más de un mes. Confirmar la intervención de actores extranjeros busca deslegitimar las protestas como un conflicto interno y justificar la negativa a la renuncia del presidente Paz.