Trump viaja a China tratando de minimizar diferencias con Xi Jinping
Donald Trump restó importancia este martes a las diferencias con su par de China, Xi Jinping, sobre Irán, mientras se dirigía a Beijing para una cumbre donde el conflicto en Oriente Medio y las tensiones comerciales marcan la agenda. El presidente estadounidense busca persuadir a China para que presione a Irán a aceptar condiciones de EE. UU. o reabrir el estrecho de Ormuz.
Trump busca restar tensión antes de la cumbre
Antes de salir de la Casa Blanca, Donald Trump declaró a la prensa que “vamos a tener una larga conversación” con Xi Jinping sobre el conflicto. Añadió que “él ha sido relativamente bueno” y que “tenemos a Irán muy bajo control”, aunque la Casa Blanca ha fijado expectativas bajas sobre un cambio de postura chino. Previamente, Trump osciló entre denunciar a China y reconocer su ayuda para desescalar el conflicto.
Temas espinosos en la relación bilateral
El gobierno de Trump busca que las diferencias sobre Irán no eclipsen otros asuntos como el comercio y la cooperación china para bloquear precursores de fentanilo. China insiste en querer el fin de la guerra y ha trabajado diplomáticamente con Pakistán. Ahmed Aboudouh, del centro Chatham House, señaló que los chinos “son muy cautos y no quieren involucrarse en algo que no consideran su problema”. Irán fue acusado por Kuwait de atacar una isla con un proyecto portuario financiado por China.
Sanciones y represalias
El secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent han intensificado llamados para que China ayude a reabrir el estrecho de Ormuz, por donde circulaba el 20% del crudo mundial. El Departamento de Estado sancionó a cuatro entidades, tres con sede en China, por proporcionar imágenes satelitales a Irán. El Departamento del Tesoro sancionó a refinerías chinas por comprar petróleo iraní. Beijing calificó las sanciones de “presión unilateral ilegal” y prohibió a entidades chinas reconocerlas. Antes de la llegada de Trump, el canciller chino Wang Yi recibió a su homólogo iraní y defendió el derecho de Irán a desarrollar energía nuclear civil.
La guerra arancelaria como telón de fondo
Analistas señalan que Xi Jinping también quiere evitar que las diferencias sobre Irán afecten otros aspectos de la relación, para proteger la economía china. Trump amenazó con un arancel del 50% a China por un posible envío de sistemas de defensa antiaérea a Irán, pero se retractó tras una garantía por escrito de Xi. También afirmó que EE. UU. interceptó un buque chino con un “regalo” para Irán. Ambas potencias evitaron una guerra comercial masiva tras fijar aranceles del 145% y controles de tierras raras, logrando una tregua en octubre.
Implicaciones de la visita de Trump a China
La cumbre en Beijing se celebra con expectativas bajas sobre un cambio de postura chino respecto a Irán. China ha mostrado poco interés en alinearse con Washington y el exsubsecretario de Estado Kurt Campbell afirmó que “será difícil lograr que los chinos se involucren profundamente”. Trump sostiene que el conflicto con Irán ha dañado más a China que a EE. UU., pero Beijing parece reacia a adentrarse más en el conflicto.