La renuncia de Paz no soluciona la crisis energética
La crisis de combustibles en Bolivia no se resolvería con la salida del presidente Rodrigo Paz, según el exministro Álvaro Ríos. La escasez de carburante y el malestar social persisten en el país.
El problema estructural de YPFB
El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos advirtió que la situación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) trasciende a una sola persona. Aunque sectores exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, Ríos sostiene que un cambio de gobierno no alteraría las dificultades estructurales. La próxima administración se encontraría con escasez de divisas, caída de la producción energética, dependencia de importaciones y una carga financiera en las empresas públicas.
Las movilizaciones y la crisis actual
En las últimas semanas, sectores protagonizaron movilizaciones por el desabastecimiento de carburante. También hay malestar ciudadano por la comercialización de gasolina de mala calidad. Diversos grupos responsabilizan al Gobierno por la crisis energética.
Las consecuencias de años de malas decisiones
Ríos recordó que el tema energético despertó pasiones políticas. La crisis actual es consecuencia de años de malas decisiones en materia hidrocarburífera. El país mantiene distorsiones por el esquema de subvención. Bolivia se acostumbró a precios fijos, cuando el valor de los carburantes debería reflejar las cotizaciones externas y el tipo de cambio.
Propuestas del experto para la emergencia
El exministro plantea que el Gobierno debe enfocarse en conseguir dólares para importar combustibles. También considera inevitable adecuar los precios internos a la realidad internacional. Propone buscar financiamiento externo y créditos internacionales. Retirar subsidios por sí solo no solucionará la falta de divisas.
Soluciones a largo plazo para el sistema energético
Ríos sugiere convocar a una cumbre política nacional con participación de líderes de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). El objetivo es una salida consensuada para YPFB. También propone abrir espacio al capital privado con una nueva Ley de Hidrocarburos y revisar plantas que no rinden. “YPFB no vale nada, nadie va a poner ni un peso”, sentenció Ríos, descartando la privatización porque la empresa no tiene valor.
Las implicaciones de la crisis actual
Ríos precisó que la situación de YPFB trasciende al mandatario de turno. Bolivia enfrenta un problema estructural: no tiene energía, la subsidia y tiene empresas deficitarias como YPFB y ENDE. Las movilizaciones no abordan las soluciones técnicas necesarias. La crisis no es responsabilidad exclusiva del actual mandatario, aunque su gestión debe asumir medidas urgentes.