El bloqueo de Ormuz paraliza las economías del Golfo
La parálisis del estrecho de Ormuz impide el regreso a la normalidad en las monarquías petroleras de Oriente Medio. Los ataques iraníes cesaron, pero la incertidumbre y el estancamiento diplomático mantienen la crisis desde el 8 de abril.
Golpe a la economía y al turismo en la región
Irán asestó un duro golpe a la región y las reparaciones de las infraestructuras energéticas podrían durar meses. En Dubái, los restaurantes están vacíos y las zonas turísticas desiertas; varios hoteles cerraron por renovación y empleados sufren excedencias sin sueldo o reducción salarial. El FMI prevé una contracción económica en la mitad de los países del Golfo y una desaceleración en Arabia Saudita y EAU.
Dependencia de una vía marítima estratégica
La crisis evidencia la dependencia de la mayoría de los países del Golfo del estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte de los hidrocarburos mundiales. Qatar detuvo su producción de GNL y Kuwait y Bahréin declararon caso de fuerza mayor. La directora del Gulf International Forum, Dania Thafer, advierte que si el estrecho no se reabre, algunos estados sufrirán golpes muy duros.
Las monarquías, divididas y al margen de las negociaciones
Los estados del Golfo están divididos sobre la postura a adoptar. Emiratos adoptó una postura más beligerante, mientras Arabia Saudita apoya la mediación de Pakistán. Según Thafer, Irán aplicó una estrategia calibrada para crear percepciones de amenaza variables. A pesar de sus vínculos con Trump, las monarquías quedaron al margen de las negociaciones, centradas en el tema nuclear y el estrecho. Hasán Alhasán, del IISS, señala que no logran empujar a Washington a priorizar sus intereses de seguridad.
Origen de la crisis: una guerra que abrió una caja de Pandora
Los ataques sin precedentes de Irán contra sus vecinos del Golfo comenzaron tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. La tregua, vigente desde el 8 de abril, es frágil y las conversaciones con Teherán se suspendieron.
Implicaciones: una situación extremadamente vulnerable
La crisis amenaza los esfuerzos de diversificación de las monarquías, que necesitan estabilidad para atraer talento, turistas e inversiones en inteligencia artificial. Si Irán conserva un derecho de veto sobre sus economías, la región enfrentará una situación extremadamente difícil y vulnerable, según los analistas. Todo depende de la duración de la crisis y de hallar una solución duradera.