El “juqueo” se consolida como economía ilegal en Bolivia por precios y desempleo
El incremento sostenido del precio de los minerales y la falta de empleo formal han convertido al robo de mineral en una economía ilegal en expansión en Bolivia. El fenómeno ha dejado de ser marginal para convertirse en un problema estructural que combina crisis económica y debilidad institucional.
Causas del auge del robo de mineral
El expresidente de la CORPORACIÓN MINERA DE BOLIVIA (COMIBOL) Héctor Córdova advirtió que el principal motor es la alta cotización del estaño y la plata, lo que hace del robo un negocio altamente rentable. A este factor se suma una mezcla de necesidad y ambición: “existe una presión real por la falta de empleo digno, pero también un incentivo claro de ganancias rápidas”. Las cooperativas mineras no han logrado absorber la demanda de trabajo, empujando a sectores vulnerables hacia la ilegalidad. Córdova señaló, además, una débil fiscalización estatal y una extendida percepción de impunidad: “se ha instalado la lógica de que se puede operar al margen de la ley sin consecuencias”.
Violencia y organización criminal en las minas
El “juqueo” ha derivado en un problema de violencia, con incursiones dentro de la mina bajo el mando de grupos armados. Dirigentes alertan que los líderes de los grupos portan pistolas en niveles profundos, elevando el riesgo de enfrentamientos. El fenómeno cuenta con niveles crecientes de organización y participación social.
El papel de las comercializadoras en el circuito ilegal
Uno de los aspectos más críticos, según Córdova, es el rol de las comercializadoras de mineral, a las que identifica como eslabones clave en el circuito ilegal. Estas empresas compran mineral de procedencia ilícita a precios bajos, obteniendo ganancias extraordinarias. “Sin un mercado donde vender el mineral robado, el juqueo no existiría”, enfatizó.
Antecedentes: el “juqueo” como problema de seguridad y economía
El incremento sostenido del precio de los minerales y la falta de empleo formal han convertido al “juqueo” en una economía ilegal en expansión. Dirigentes y especialistas coinciden en que el fenómeno combina crisis económica y debilidad institucional, con una débil fiscalización estatal y una extendida percepción de impunidad.
Implicaciones del “juqueo” en Bolivia
El robo de mineral se ha consolidado como un problema estructural que afecta a la minería boliviana. La combinación de alta cotización de minerales, desempleo, escasa fiscalización y participación de comercializadoras perpetúa el circuito ilegal. La violencia y la organización armada dentro de las minas incrementan el riesgo de enfrentamientos y complican la seguridad en el sector.