YPFB reduce un 70% el suministro de combustible en Santa Cruz
Las estaciones de servicio de Santa Cruz reciben solo el 30% del combustible programado desde el 11 de junio, según denuncia la Asociación de Surtidores (Asosur). La reducción provoca largas filas de vehículos y la espera de hasta 500 cisternas en la refinería Guillermo Elder Bell (Palmasola).
Asosur denuncia el incumplimiento de los acuerdos diarios
La gerente general de Asosur, Susy Dorado, afirmó que las estaciones operan con una reducción cercana al 70% en los volúmenes requeridos. Dorado recordó que Santa Cruz necesita 3,5 millones de litros de gasolina y 3,5 millones de litros de diésel cada día. La ejecutiva señaló que las estaciones trabajan solo dos o tres horas al día, a pesar de la obligación de abrir 24 horas. “No nos están entregando el volumen que requerimos”, lamentó Dorado.
Fallas en la programación y facturas pendientes
Asosur cuenta con facturas pendientes desde el 11 de junio que YPFB no ha entregado. Dorado reveló que el martes ninguna estación de Santa Cruz recibió gasolina ni diésel. Vehículos en busca de gasolina optaron por buscar en otros surtidores para evitar la espera, mientras que una funcionaria de un surtidor indicó que recibieron 15.000 litros de los 35.000 habituales. En la refinería de Palmasola, 110 camiones cisterna esperaban carga en instalaciones de YPFB Logística.
La respuesta de YPFB: normalización en marcha
YPFB emitió un comunicado asegurando que el abastecimiento de gasolina se encuentra en una fase de “normalización acelerada”. El vicepresidente de YPFB, Víctor Hugo Blacud, afirmó que más de cinco millones de litros ya se distribuyen a las estaciones. La estatal atribuyó parte de las demoras a nuevos controles de calidad tras problemas con combustibles desestabilizados. Según la empresa, las filas de cisternas en Palmasola se deben a verificaciones técnicas previas a la salida de cada lote.
Antecedentes del desabastecimiento
Desde el 11 de junio, las estaciones de servicio de Santa Cruz no reciben los volúmenes de combustible acordados diariamente con YPFB. La situación se agrava por la concentración de la actividad económica en el departamento, donde sectores productivos requieren diésel para operar.
Implicaciones del conflicto
La reducción del suministro afecta al transporte y a la producción en Santa Cruz, mientras YPFB sostiene que la normalización está en marcha. Las filas de vehículos y cisternas reflejan la falta de acuerdo entre la estatal y los surtidores sobre los volúmenes despachados.