Dos Santos pide fin a pesca industrial de kril en Antártida
La ministra de Pesca de Angola solicita el fin de la pesca industrial de kril en el Océano Antártico durante la Conferencia Nuestro Océano. La medida busca evitar daños irreversibles en la Antártida y los sistemas oceánicos de los que depende África.
Un ecosistema en riesgo por la explotación industrial
El kril antártico (Euphausia superba) es un crustáceo que alimenta a ballenas, pingüinos, focas y aves marinas. La pesca industrial de kril se ha expandido rápidamente en los últimos años, intensificándose en zonas críticas de alimentación para la fauna silvestre. La mayor parte de esta extracción está controlada por flotas de países europeos y asiáticos.
Consecuencias visibles para la biodiversidad
En abril, la UICN clasificó al pingüino emperador y al lobo fino antártico como especies en peligro. Las causas incluyen el cambio climático y el colapso del ecosistema antártico. El texto señala que la extracción continúa mientras las especies dependientes del kril aumentan su riesgo de extinción. La mayor parte del kril pescado se destina a suplementos de omega-3, comida para mascotas y acuicultura.
El vínculo entre la Antártida y las comunidades africanas
Las ballenas jorobadas que se alimentan de kril antártico migran por las costas de Angola, Namibia, Gabón y Sudáfrica. El avistamiento de ballenas genera millones de dólares anuales en África meridional y oriental. La salud de las comunidades costeras africanas depende de las decisiones sobre la Antártida, según la ministra Carmen dos Santos.
Antecedentes: Una gobernanza internacional estancada
La CONVEMAR (CCAMLR), organismo internacional responsable de proteger la vida marina antártica, no ha establecido nuevas áreas marinas protegidas en casi una década. El texto indica que los estados miembros priorizan la extracción y los intereses industriales sobre la conservación.
Implicaciones para el futuro de la Antártida
La ministra Dos Santos afirma que el futuro de la Antártida no debe decidirse solo por los países que se benefician de su explotación. Los estados africanos reclaman su voz en el debate. Proteger la Antártida es un acto de autopreservación colectiva para las comunidades costeras del continente.