Libertad bajo medidas para 11 deliverys detenidos por violencia en comunidad ayorea
El juez Roberto Arias ordenó la libertad de 11 repartidores aprehendidos por supuestas acciones violentas contra la comunidad ayorea Degüi. El fallo se emitió el 1 de junio de 2026 tras una audiencia virtual. La Fiscalía pidió la libertad con medidas cautelares por falta de pruebas suficientes.
Audiencia y decisión judicial
El juez de instrucción Roberto Arias ordenó la libertad de los 11 detenidos después de valorar los argumentos de la Fiscalía y la defensa. El fiscal Juan Pablo Barroso Arias imputó los delitos de asociación delictuosa e impedir o estorbar el ejercicio de funciones, pero los elementos de prueba no fueron suficientes. La Fiscalía solicitó al juez la libertad con medidas como presentación periódica, marcaje biométrico, arraigo, prohibición de salir del país o departamento, prohibición de concurrir a lugares de bebidas alcohólicas y fianza económica y personal.
Hechos del 30 de mayo
La noche del 30 de mayo, repartidores y la comunidad ayorea Degüi, ubicada en la Villa Primero de Mayo al este de Santa Cruz, vivieron momentos de tensión. Los deliverys denunciaban robos y ataques con machetes, por lo que realizaban patrullajes de seguridad. Cuando un grupo ingresó a la comunidad, se encontraron con policías y los atacaron con piedras, palos y otros objetos. Diez personas quedaron aprehendidas en la refriega.
Antecedentes del conflicto
Los repartidores denunciaron una serie de hechos violentos previos como robos y ataques con machetes. Esto los llevó a realizar patrullajes por su propia seguridad. La noche del 30 de mayo, al ingresar a la comunidad ayorea, se toparon con policías que patrullaban la zona, lo que derivó en los ataques y las aprehensiones.
Implicaciones del fallo
La decisión judicial deja a los 11 investigados en libertad bajo medidas de carácter personal. El caso se sustenta en las investigaciones de la FELCC y la Fiscalía, que no lograron aportar pruebas suficientes para mantener la detención. Los hechos reflejan un conflicto entre repartidores y la comunidad ayorea por la seguridad en la zona.