Bolivia rechaza declaraciones de Petro sobre «insurrección popular»
La Cancillería de Bolivia rechazó las declaraciones del presidente colombiano que calificó las protestas como una «insurrección popular». Diversos políticos bolivianos acusaron a Petro de injerencia y de alentar un golpe de Estado contra el presidente Rodrigo Paz.
Rechazo de la Cancillería y críticas políticas
La Cancillería boliviana emitió un comunicado en el que advierte que cualquier interpretación externa que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos es improcedente. El exdiplomático Jaime Aparicio pidió que se convoque a la embajadora de Colombia para presentar una protesta formal. Afirmó que en Bolivia no hay una insurrección popular, sino una conspiración vinculada al crimen organizado contra la democracia.
Acusaciones de instigación
La excanciller Karen Longaric calificó las palabras de Petro como una violación del derecho internacional. El diputado Carlos Alarcón lo acusó de actuar como instigador y promotor del golpe de Estado que intentan consumar grupos afines al expresidente Evo Morales. El diputado Rafael López pidió prudencia a líderes extranjeros y afirmó que los problemas de Bolivia los resolvemos los bolivianos.
Contexto de las protestas
Las declaraciones de Petro se producen en medio de una creciente tensión en La Paz, donde grupos radicales vinculados al expresidente Evo Morales intensificaron protestas y bloqueos para exigir la renuncia del presidente Paz. La conflictividad afecta el suministro de alimentos, carburantes y medicamentos.
Implicaciones de la controversia diplomática
La Cancillería remarcó que las declaraciones de Petro no reflejan la relación de amistad y cooperación entre Bolivia y Colombia. La postura del mandatario colombiano ha sido rechazada por diversos sectores políticos bolivianos que consideran que vulnera el principio de no injerencia entre Estados.