Grupo IDEA denuncia manipulación política en protestas de Bolivia
Grupo IDEA urgió a la OEA medidas preventivas ante la escalada de violencia en Bolivia. El pronunciamiento de exmandatarios, emitido este lunes, alerta sobre la manipulación de la protesta social para afectar la estabilidad democrática.
Pronunciamiento de exmandatarios ante la crisis
La Iniciativa Democrática de España y las Américas (Grupo IDEA), formada por exjefes de Estado y de Gobierno, denunció la “manipulación política de la protesta social” en Bolivia. El grupo pidió a los gobiernos democráticos de la región mantenerse vigilantes y solicitó al secretario general y al Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) disponer medidas de prevención según la Carta Democrática Interamericana.
Origen de las manifestaciones
El documento analiza que las protestas comenzaron demandando la abrogación de la Ley 1720, eliminada la semana pasada, pero las manifestaciones continuaron. Surgieron nuevas exigencias, entre ellas, la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El pronunciamiento señala que se mantienen bloqueos con participación de la Central Obrera Boliviana, afectando el abastecimiento alimentario y de combustibles.
Escalada de violencia en La Paz
El centro de La Paz fue escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías. Varias marchas intentaron ingresar por la fuerza a la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno. Los manifestantes, que piden la renuncia de Paz, detonaron explosivos, lanzaron piedras con hondas, armaron barricadas y prendieron fogatas.
Antecedentes del conflicto
Grupo IDEA considera que la manipulación política de la protesta social, según la experiencia de Bolivia, se direcciona a afectar la estabilidad de las instituciones democráticas. El documento subraya que Bolivia cuenta con un gobierno legítimo, producto del ejercicio de la soberanía popular, que inició su gestión el 8 de noviembre.
Implicaciones de la crisis
Exmandatarios como Jeanine Áñez, Jorge Tuto Quiroga y Carlos Mesa, junto a otros de la región, instan a los gobiernos democráticos a estar vigilantes ante la evolución de los conflictos. El pronunciamiento advierte que la situación afecta el abastecimiento básico y la seguridad en el país.