Mayo de 2026 traerá dos lunas llenas y una lluvia de meteoros
Dos lunas llenas en un mismo mes, fenómeno conocido como luna azul, ocurrirán el 1 y el 31 de mayo, según el artículo. La primera, denominada Luna de las Flores, alcanzará su máximo esplendor el 1 de mayo a las 13:23 EDT. La segunda, una Microluna Azul, lo hará el 31 de mayo a las 4:45 EDT.
Lluvia de meteoros y última oportunidad para un cometa
La lluvia de meteoros de las Eta Acuáridas alcanzará su pico previsto el 5 de mayo. En el hemisferio sur se podrán ver hasta 60 meteoros por hora, mientras que en el norte la cifra se reduce a la mitad. El mejor momento para observarlas es justo antes del amanecer, mirando hacia la constelación de Acuario. Su origen es el Cometa Halley.
Despedida del cometa C/2025 R3
El 4 de mayo será la última oportunidad de observar el cometa C/2025 R3. En el hemisferio norte será casi imposible de ver por la luna llena y su proximidad al sol. En el hemisferio sur se podrá divisar con prismáticos o telescopio. Su periodo orbital es de unos 170.000 años, pero los modelos sugieren que no volverá, pues será expulsado del sistema solar.
El sol de mediodía sin sombras en Hawái
El 14 de mayo comenzará el primer Lāhainā Noon del año para quienes viven entre los trópicos de Cáncer y Capricornio. En Estados Unidos, esto afecta a Hawái. Ese día, al mediodía, el sol estará directamente sobre las cabezas y los objetos verticales no proyectarán sombra durante unos instantes.
Fenómenos recurrentes en el calendario astronómico
Las lunas azules, o segundas lunas llenas en un mes, ocurren aproximadamente cada dos años y medio. La Luna de las Flores recibe su nombre de las fuentes nativas norteamericanas por las flores que brotan en primavera. La lluvia de las Eta Acuáridas, a diferencia de otras, no tiene un pico agudo sino un máximo amplio de una semana de duración.
Implicaciones para los observadores del cielo
Mayo de 2026 ofrecerá una concentración de eventos astronómicos visibles desde distintos puntos del planeta. La combinación de dos lunas llenas, una lluvia de meteoros activa durante una semana y la despedida definitiva de un cometa suponen una oportunidad singular para la observación, especialmente en el hemisferio sur, que será el más favorecido. Se recomienda alejarse de la contaminación lumínica para una mejor experiencia.