Paro de 120 horas en hospitales de Santa Cruz deja a pacientes sin atención
Miles de pacientes quedan sin atención médica en el segundo día del paro de 120 horas en el sistema público de salud de Santa Cruz de la Sierra. La medida, iniciada el 27 de abril de 2026, afecta a hospitales de primer, segundo y tercer nivel, donde solo funcionan servicios de emergencia.
Pacientes relatan la falta de atención y la reprogramación constante
El diario EL DEBER recorrió el Hospital de Niños Mario Ortiz. Una madre declaró: “Ya tengo programada la atención (…) No es culpa de los médicos. El municipio y la Gobernación deberían tomar cartas en el asunto”. Su hijo necesita estudios de laboratorio que han sido postergados. Otro padre afirmó: “Ya tengo más programación que atención médica. Ya me han programado una siete veces”. Un tercer padre viajó desde otra localidad con su hija en silla de ruedas y denunció la pérdida de tiempo y recursos económicos.
Dos paros simultáneos paralizan la red sanitaria
La Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (FESIRMES) cumple un paro de cinco días en hospitales de primer y segundo nivel, dependientes de la Alcaldía. En paralelo, los trabajadores de salud acatan otro paro de 120 horas que se extiende a hospitales de tercer nivel, bajo administración de la Gobernación. El impacto alcanza a toda la red sanitaria, incluyendo provincias.
Antecedentes: sueldos impagos y falta de condiciones laborales
El paro es impulsado por profesionales y trabajadores en salud que denuncian sueldos impagos, falta de condiciones laborales y el incumplimiento de acuerdos por parte de las autoridades municipales y departamentales. No se ha logrado ningún acercamiento efectivo entre el sector salud y la Alcaldía ni la Gobernación cruceña.
Implicaciones: transición de autoridades y ausencia de solución
La posesión de nuevas autoridades subnacionales está programada para el 3 de mayo de 2026. La vicegobernadora electa de Santa Cruz, Paola Aguirre, señaló que los problemas de salud son estructurales y deben ser abordados por los tres niveles de Estado. La normalización de los servicios sigue en incertidumbre sin señales de solución inmediata.