Bolivia conocía desde 2025 la investigación antidroga en madera
El Gobierno bolivino sabía desde octubre de 2025 sobre la investigación de la Fiscalía de Arica en cargamentos de madera con droga, según una periodista chilena. La Aduana Nacional deslinda responsabilidades y el Gobierno anuncia una comisión internacional.
La afirmación de la periodista chilena
La periodista chilena Ximena Astudillo afirmó en Radio Fides que el Gobierno de Bolivia conocía desde octubre de 2025 la investigación de la Fiscalía Regional de Arica. Según Astudillo, la investigación requirió revisar contenedores en el puerto de Arica. Las autoridades chilenas no pueden abrir contenedores bolivianos sin permiso de la Aduana boliviana debido al Tratado de 1904, explicó la periodista.
La respuesta del Gobierno boliviano
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció una comisión internacional con la DEA, la Unión Europea y la Policía de España. Oviedo cuestionó la información chilena y afirmó que no se trataba solo de cocaína, sino de ketamina y cafeína. El ministro expresó su molestia al ministro del Interior de Chile, Claudio Alvarado, y aseguró que Bolivia no recibió un informe oficial de la Fiscalía de Arica.
La preocupación del sector forestal
El presidente de la Cámara Forestal Boliviana, Pedro Colanzi, expresó preocupación por el impacto en un sector que genera 200.000 empleos y mueve 700 millones de dólares al año. Colanzi reconoció antecedentes de infiltración del narcotráfico en el rubro y pidió una investigación internacional exhaustiva.
Antecedentes de la investigación en el puerto de Arica
La Fiscalía de Arica detectó 108 toneladas de sustancias ilícitas en 1.080 toneladas de madera boliviana. Según Astudillo, la investigación comenzó en octubre de 2025 y comprendió seis intervenciones, dos de ellas con participación de efectivos antidroga bolivianos.
Implicaciones del caso
El caso desata una controversia diplomática entre Bolivia y Chile, mientras el Gobierno boliviano busca esclarecer responsabilidades con ayuda internacional. La industria forestal boliviana teme daños económicos y reputacionales, aunque pide no generalizar la acusación a todo el sector.