Choferes dan 48 horas al Gobierno para pacificar el país
El ultimátum de la Confederación de Chóferes de Bolivia advierte que se sumarán al pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz si no se resuelven los conflictos sociales en dos días.
Ultimátum de 48 horas
El ejecutivo de la Confederación de Chóferes de Bolivia, Lucio Gómez, lanzó un ultimátum de 48 horas al gobierno nacional para que pacifique el país. Caso contrario, el sector se sumará al pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz. El dirigente Víctor Quispe declaró: “No quedará de otra (que pedir la renuncia del presidente) porque finalmente son 30 días y no ha podido resolver”.
Decisión irreversible
Gómez advirtió que, tras las 48 horas, la decisión será a nivel nacional e irreversible, ya que existe “demasiada incapacidad para resolver los problemas del país”. “Señores ministros, si no dan soluciones, nos veremos de frente con el transporte boliviano”, aseveró.
33 días de movilizaciones y daño económico
Este martes se cumplen 33 días de movilizaciones en el departamento de La Paz. El daño económico reportado por el sector industrial es de aproximadamente 2.000 millones de dólares. Las exportaciones desde La Paz marcaron cero y miles de camiones están varados en las carreteras por los bloqueos.
Situación de los choferes
Los choferes reportan situaciones inhumanas para adquirir alimentos y agua. Gómez indicó que algunos padecen enfermedades debido a las bajas temperaturas, la mala alimentación y la falta de medicamentos. “Pedimos que nos permitan ingresar mínimamente (alimentos para los chóferes)”, suplicó.
Antecedentes del conflicto
Los conflictos en Bolivia suman 33 días y varios sectores exigen al gobierno nacional que ponga fin a los bloqueos de caminos. El sector de los choferes ha sido uno de los más afectados, con miles de vehículos varados en el departamento de La Paz.
Implicaciones del ultimátum
El ultimátum de los choferes aumenta la presión sobre el presidente Rodrigo Paz. Si el gobierno no pacifica el país en 48 horas, el transporte sindicalizado se sumará a las demandas de renuncia, lo que podría agravar la crisis política y económica en Bolivia.