La Justicia libera a 11 repartidores detenidos en la Villa
La Justicia dictó la libertad para 11 repartidores que fueron aprehendidos tras enfrentarse a la Policía en la Villa Primero de Mayo. Los acusados se defenderán en libertad, según informó el abogado defensor Elías Tordoya.
Medidas cautelares y defensa en libertad
Los 11 repartidores, aprehendidos tras los enfrentamientos, obtuvieron su libertad en la audiencia de medidas cautelares. El abogado Elías Tordoya declaró: “Se le ha dado ciertas restricciones bajo una audiencia de aplicación de medidas cautelares, y de aquí en adelante van a defenderse en libertad y poder demostrar cada uno su inocencia”. Los investigan por los delitos de asociación delictuosa y perturbación a la función pública.
Versión policial y movilización de efectivos
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, afirmó que los repartidores buscaban “agredir a esta comunidad ayorea” y también a indigentes del cordón ecológico. Gómez señaló que los motociclistas agredieron “de manera brutal” a los agentes con piedras. La Policía desplegó 2.000 efectivos el fin de semana en la zona para evitar nuevos choques. El jefe policial instó a los repartidores a desistir de estas actividades.
Testimonios de los detenidos
Miguel Aguirre, uno de los detenidos, aseguró que no formaba parte del grupo enfrentado y que fue aprehendido cuando salía a comprar medicamentos para su madre. Otro repartidor liberado pidió la devolución de su motocicleta, su fuente de trabajo, y denunció haber sufrido “brutalidad policial”. Relató: “La Policía hizo exceso de autoridad, porque nos apalearon”. Afirmó que fue arrastrado y golpeado con un culatazo hasta desmayarse.
Antecedentes: enfrentamiento en la Villa Primero de Mayo
Un grupo de repartidores llegó a la Villa Primero de Mayo para enfrentarse a una comunidad ayorea. Según la Policía, agredieron a los uniformados que acudieron al lugar. Los hechos ocurrieron la noche del jueves.
Implicaciones del conflicto
La liberación de los 11 repartidores deja abierta la investigación por asociación delictuosa y perturbación a la función pública. La Policía mantiene presencia en la zona con 2.000 efectivos para evitar nuevos enfrentamientos entre comunarios y repartidores.