Trump asegura que Irán entregará 440 kilos de uranio enriquecido
Donald Trump anunció que Irán entregará 440 kilos de uranio enriquecido a Estados Unidos para su destrucción, en el marco de las negociaciones de paz entre ambos países. El presidente estadounidense realizó el anuncio a través de su red social Truth Social. El uranio, enriquecido al 60%, será repatriado o destruido ante testigos de la Comisión de Energía Atómica.
El anuncio en Truth Social
Trump publicó en Truth Social que «el uranio enriquecido (¡polvo nuclear!) será entregado inmediatamente a Estados Unidos para su repatriación y destrucción». El mandatario añadió que, de forma alternativa, el material podría ser destruido in situ o en otro lugar aceptable, con la Comisión de Energía Atómica como testigo. En un mensaje anterior, Trump afirmó que los contactos con los iraníes «progresan bien» y que traerán «verdadero poder, fuerza y paz para Oriente Medio por primera vez en 5000 años».
Condiciones de Washington a Teherán
Además de la entrega del uranio, Estados Unidos exige a Irán la limitación de su programa nuclear a una sola instalación activa y la renuncia a compensaciones por daños de guerra, según informó la agencia iraní Fars. La Casa Blanca espera la entrega de 440 kilos de uranio enriquecido al 60%. Sin embargo, la misma agencia reportó que Washington no pagará indemnizaciones ni desbloqueará el 25% de los activos iraníes congelados en el extranjero, lo que podría trabar las negociaciones.
El conflicto nuclear como telón de fondo
La amenaza nuclear ha sido uno de los focos que detonaron el conflicto en Medio Oriente. La exigencia de Estados Unidos por el uranio iraní fue presentada en la mesa de negociaciones poco más de una semana atrás, junto a las condiciones sobre el programa nuclear y las compensaciones económicas.
Implicaciones del posible acuerdo
De cumplirse lo anunciado por Trump, se cerraría uno de los mayores puntos de conflicto entre ambos países y podría acercar las negociaciones a una posible paz. Sin embargo, las exigencias económicas de Teherán y la negativa de Washington a pagar compensaciones o liberar activos congelados representan un obstáculo para el avance del acuerdo.