Un auxiliar escolar será juzgado por abusos en París en 2026
El caso se suma a una oleada de denuncias que sacuden el sistema escolar de la capital francesa, donde hay investigaciones en cerca de 100 centros.
Un juicio que marca la crisis
Este martes comienza en París el juicio contra un auxiliar escolar (animateur) acusado de tocamientos sexuales a cinco niños en la escuela Alphonse Baudin. Es el último caso de un escándalo que comenzó en 2025 y que ha generado desconfianza entre los padres. Se esperan veredictos en otros tres casos durante el verano y más juicios podrían seguir.
Detenciones y cargos recientes
La semana pasada, la policía detuvo a 16 personas en tres escuelas del distrito 7. Tres fueron acusadas de comportamiento sexual inapropiado hacia menores.
El problema de fondo: la contratación de los cuidadores
La asociación SOS-Périscolaire señala que el problema principal es la baja calidad de los contratados, mal pagados y con requisitos mínimos. En ocasiones, la presión por cubrir plazas lleva a eximir incluso ese requisito básico. La fundadora, Elisabeth Guthmann, citó un caso de cuatro auxiliares que montaron un club de lucha con niños animando a golpear.
Las consecuencias para las familias y los trabajadores
El escándalo ha creado un clima de miedo entre los padres, que acusan al Ayuntamiento de no tomar en serio las quejas. Sin embargo, los auxiliares denuncian ser víctimas de sospechas generalizadas. La semana pasada hicieron huelga para reclamar reconocimiento. Un auxiliar afirmó: «Hoy, trabajando con niños, te pueden acusar de cualquier cosa».
Antecedentes: una crisis que comenzó en 2025
En abril de 2025, un padre notó señales extrañas en su hija de cuatro años. La niña dijo que «David me toca y me da abrazos» e imitó los gestos de forma inapropiada. Este fue uno de los primeros indicios de una ola de denuncias que ahora afecta a cerca de 100 guarderías y escuelas de París.
Implicaciones: reformas y desconfianza
El nuevo alcalde, Emmanuel Grégoire, ha prometido invertir 20 millones de euros en formación y vigilancia, y suspender a los auxiliares tras una sola denuncia. Desde enero, casi 80 han sido suspendidos. Activistas advierten de que problemas similares existen en toda Francia, señalando que el sistema es propenso a perder el control cuando faltan recursos y procedimientos.