Los evistas marchan a La Paz y los gremiales rechazan las protestas
La organización Evo Pueblo prepara una marcha desde Caracollo hasta La Paz contra el Gobierno de Rodrigo Paz. La medida arranca el martes 12 de mayo y prevé llegar a la sede de Gobierno el 18. La Confederación Nacional de Gremiales se opone a los bloqueos.
Movilización confirmada por Evo Morales
El expresidente Evo Morales ratificó este domingo la marcha “por la vida para salvar a Bolivia”. La protesta partirá de Caracollo y se dirige contra el Gobierno de Rodrigo Paz. Morales aseguró que aunque se abrogue la Ley 1720, la lucha continuará. Señaló que las demandas incluyen el fin del gasolinazo y la defensa de los servicios básicos como derechos humanos.
Organización desde el Chapare
El gobernador Leonardo Loza participó en el ampliado evista en el Chapare para coordinar la movilización. A la vez, en Cochabamba se celebraba el encuentro nacional por el país con el 80% de las autoridades electas subnacionales.
Rechazo de los gremiales a los bloqueos
La Confederación Nacional de Gremiales realizó un ampliado de emergencia en Santa Cruz y rechazó todas las protestas. El dirigente César Gonzáles afirmó que están cansados de ser rehenes de quienes destruyeron la economía. Acusó al masismo de promover la desestabilización.
Nuevos bloqueos en El Alto
Desde la noche del sábado, grupos afines a Evo Morales instalaron bloqueos en las rutas troncales de El Alto. Las vías afectadas conectan con la carretera a Oruro y con la vía a Copacabana. Los bloqueadores exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Antecedentes: la Ley 1720 y las protestas previas
Evo Morales afirmó que las protestas continuarán aunque se derogue la Ley 1720. El Gobierno acusó a Morales de dirigir bloqueos en Caranavi y anunció procesos por conspiración. La COB también ha convocado a movilizaciones contra el Ejecutivo.
Implicaciones del conflicto
La marcha evista y el rechazo gremial evidencian la fractura social. Los bloqueos amenazan el abastecimiento y la economía. El Gobierno enfrenta presión simultánea de sectores afines a Morales y de organizaciones que rechazan la desestabilización.