Israel deporta a los activistas brasileño y español de la Flotilla Global Sumud
Thiago Ávila y Saif Abu Keshek fueron deportados de Israel tras ser detenidos en aguas internacionales cuando intentaban llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
Detención en aguas internacionales
El ejército israelí interceptó la flotilla humanitaria Global Sumud el 30 de abril frente a las costas de Grecia. Los activistas Thiago Ávila, de Brasil, y Saif Abu Keshek, de nacionalidad española, fueron trasladados a Israel para ser interrogados. El resto de los activistas fueron llevados a la isla griega de Creta y puestos en libertad.
Reacción de los gobiernos y la ONU
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, indicó que Abu Keshek volaba hacia España. La esposa de Ávila confirmó que el activista estaba en El Cairo. El gobierno español declaró la detención como ilegal y fuera de toda jurisdicción. La ONU exigió su liberación inmediata. España, Brasil y Naciones Unidas solicitaron la rápida liberación de los detenidos.
Contexto de la flotilla humanitaria
La flotilla Global Sumud, formada por unas cincuenta embarcaciones, zarpó de Francia, España e Italia con el objetivo de romper el bloqueo israelí de Gaza y entregar ayuda humanitaria al territorio palestino. Israel controla todos los puntos de entrada a Gaza, que permanece bajo bloqueo desde 2007. Un primer viaje de la flotilla el año pasado también fue interceptado por las fuerzas israelíes.
Denuncias de malos tratos durante la detención
La oenegé israelí Adalah, que representó legalmente a los activistas, denunció malos tratos, abusos psicológicos, interrogatorios de ocho horas, iluminación potente en la celda 24 horas al día, aislamiento total y desplazamientos con los ojos vendados. Adalah calificó las acciones de las autoridades israelíes como un ataque punitivo contra una misión civil y un intento de suprimir la solidaridad global con los palestinos en Gaza. Las autoridades israelíes rechazaron estas acusaciones. Según la diplomacia española, Israel no proporcionó ninguna prueba del presunto vínculo de Abu Keshek con Hamás.