Un alemán logra una indemnización por la lucha por las hamacas
Un tribunal alemán concede 986,70 euros a un turista que denunció a su touroperador por no impedir que otros huéspedes reservaran hamacas con toallas en un hotel de Grecia, a pesar de la prohibición del establecimiento.
La sentencia que cambia las reglas del juego
David Eggert, un piloto de 48 años, pagó 7.186 euros por un viaje familiar a Kos. En el hotel, con 400 hamacas, todas estaban ocupadas con toallas a las 6 de la mañana sin que nadie las usara. Sus hijos tuvieron que tumbarse en el suelo. El Tribunal de Distrito de Hannover falló a su favor, concediendo un reembolso de 986,70 euros.
La obligación del touroperador
Los jueces reconocieron que el touroperador no gestionaba el hotel, pero sí debía garantizar una organización que asegurara una proporción razonable de hamacas por huésped. El demandante calificó el fallo como «muy, muy importante» y advirtió de que «si miles de turistas demandan, los costes ascenderán a millones».
Las soluciones que aplican los hoteles
En Francia, algunos campamentos tocan una bocina dos veces al día: si no estás en la hamaca, retiran tus pertenencias. En Chipre, hoteles como el de Protaras asignan hamacas fijas para toda la estancia. Colin Davison, de 73 años, calificó de «brillante» el sistema de Paphos, donde al hacer el check-in se asigna una zona preferente para toda la semana.
Métodos caseros contra el acaparamiento
Otros turistas relataron tácticas no recomendadas. En Ibiza, unos jóvenes tiraban al agua las toallas colocadas de madrugada. Ashley Herman explicó que en un hotel chipriota, las sombrillas están numeradas y se asignan una por cada dos personas al inicio de las vacaciones.
El antecedente del conflicto por las hamacas
La práctica de reservar tumbonas con toallas, conocida como «carrera del amanecer», es habitual en muchos complejos turísticos. El demandante afirmó que dedicaba 20 minutos diarios a buscar hamaca pese a levantarse a las 6 de la mañana. El touroperador le había ofrecido inicialmente un reembolso de 350 euros, que el tribunal consideró insuficiente.
Implicaciones para el sector turístico
El fallo sienta un precedente legal en Alemania. Eggert advirtió de que «en junio y julio, cuando empiece la temporada, la gente dirá: ‘alguien demandó, yo haré lo mismo'». La sentencia establece que los touroperadores deben supervisar la organización de las hamacas en los hoteles que contratan, o asumir las consecuencias económicas.