La sombra de Trump marca la cumbre europea en Ereván
La creciente indiferencia de Estados Unidos hacia la seguridad europea fue el tema no mencionado de la cumbre de la Comunidad Política Europea (EPC) celebrada el lunes en Ereván, Armenia. El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó la situación como «el elefante en la habitación».
El fantasma de la Casa Blanca
Los líderes europeos evitaron mencionar explícitamente a Donald Trump, pero su política exterior dominó las conversaciones. Macron denunció la «dependencia excesiva del paraguas de seguridad estadounidense». El primer ministro británico, Keir Starmer, admitió que las alianzas europeas «no están donde queremos que estén», en aparente referencia a Estados Unidos, e instó al bloque a acelerar el refuerzo de sus defensas.
La retirada de tropas como catalizador
La urgencia aumentó tras el anuncio de Trump de retirar 5.000 soldados y misiles de largo alcance de bases en Alemania, desplegados por su predecesor Joe Biden para disuadir a Rusia. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que «han escuchado» las frustraciones del presidente estadounidense.
Más allá de las tensiones transatlánticas
La cumbre también abordó los efectos económicos de la guerra entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió mantener la presión sobre el Kremlin y advirtió que «este verano será el momento en que Vladímir Putin decida qué hacer a continuación».
El acercamiento británico a la UE
Starmer mostró su deseo de profundizar la cooperación con la Unión Europea. El Reino Unido negocia unirse a un préstamo de 78.000 millones de libras (90.000 millones de euros) liderado por la UE para apoyar a Ucrania, lo que Starmer calificó de beneficio para Ucrania y para la creación de empleo en el Reino Unido, aunque evitó pronunciarse sobre la posible exigencia de pagar 1.000 millones de libras anuales a Bruselas.
El largo camino hacia la autonomía
Los expertos señalan que la «autonomía estratégica» de Europa, su independencia del poder militar estadounidense, requeriría décadas. La esperanza del bloque es desarrollar capacidades militares que satisfagan a Trump o, al menos, mantenerlo de su lado para afrontar los desafíos crecientes.