La fiebre amarilla mata a tres guaraníes en Kapiakuandi
Tres personas fallecieron en menos de un mes por fiebre amarilla en la comunidad guaraní de Kapiakuandi. La enfermedad golpea a 62 familias sin médico ni ambulancia. Los pacientes deben ser trasladados a Charagua, a más de 12 kilómetros por un camino agreste.
Una comunidad aislada y sin recursos
Kapiakuandi (pasto blanco) pertenece al Gobierno Autónomo Guaraní Kereimba Yyaambae (municipio de Gutiérrez). Allí viven 62 familias, todas guaraníes. El capitán comunal Serapio Yarucari Robles afirma que la situación es grave y que han perdido a tres hermanos. La comunidad cuenta con una posta y un enfermero que también debe atender a otras tres comunidades. Las brigadas médicas solo llegan en casos de emergencia.
“Ni siquiera acabamos de enterrar a uno, cuando otro ya había fallecido”, relata Yarucari. La primera víctima fue una mujer de 26 años, que murió el 26 de marzo. Fue trasladada en un tractor bajo una torrencial lluvia, pero falleció al llegar al hospital. Nueve días después, un joven de 20 años presentó los mismos síntomas. Fue evacuado a Santa Cruz de la Sierra, donde falleció. Las pruebas confirmaron fiebre amarilla. Al día siguiente, otro joven enfermó y murió.
Sin acceso ni ambulancia
Tomás Guayupari, autoridad comunal, explica que cuando llueve el agua baja del cerro y no puede salir ni la ambulancia. “Tengo 65 años y no recuerdo algo así. Con esta fiebre la persona no dura ni una semana”, lamenta. Los varones han dedicado horas a reparar el camino para permitir el ingreso de vehículos de rescate. El trayecto a Charagua puede tomar hasta tres horas a pie. En vehículo, el viaje dura entre 45 minutos y hora y media, dependiendo del estado de la ruta.
Emergencia sanitaria y vacunación
El Gobierno Autónomo Indígena Guaraní Kereimba Yyaambae declaró emergencia sanitaria por un mes. La medida regula reuniones y actividades, y ordena brigadas de monitoreo y vacunación. Se realizan fumigaciones para eliminar al mosquito transmisor. Brigadas del Servicio Departamental de Salud (SEDES) trabajan en la zona. Hasta el momento, se ha vacunado a 201 personas.
Cesario Camargo, corregidor de Eiti, señala que su zona contiene 22 comunidades guaraníes, con 336 familias (1.180 habitantes). En Eiti hay posta pero no medicamentos. El centro en Paja Colorada, a 20 kilómetros, tiene muchas carencias. Con el SEDES se ha logrado vacunar a tres comunidades: Eiti, Kaipipendi y Kapiakuandi.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó sobre transmisión sostenida de fiebre amarilla en Sudamérica. Desde septiembre de 2024 se han notificado casos en áreas sin registro previo. En 2025 se notificaron 346 casos confirmados, con 143 fallecimientos en siete países. Bolivia registró ocho casos y dos defunciones.
Antecedentes: el brote más letal en la comunidad
Es la primera vez que una enfermedad golpea con tal fuerza a Kapiakuandi. Ni el COVID-19 sembró luto en el lugar, porque no registraron muertes. Ante los casos de fiebre amarilla, se declaró emergencia sanitaria para tomar acciones de prevención y contención. La resolución del COE tendrá vigencia de un mes.
Implicaciones de la crisis en Kapiakuandi
La comunidad sigue expuesta a la enfermedad mientras mejora el acceso a la salud. Las autoridades locales piden infraestructura para el centro de salud, ítems para un médico y su auxiliar, y más medicamentos. La vacunación ha dado cierta tranquilidad, pero algunos siguen enfermando. La emergencia sanitaria busca frenar la propagación en las 22 comunidades guaraníes de la zona.