Planta NPK de Cochabamba opera al 10% por defectos de diseño
La Planta de Producción de Fertilizantes Granulados de Cochabamba funciona solo al 10% de su capacidad y presenta daños estructurales graves por un mal diseño. El director de la OFEP, Pablo Camacho, reveló el 23 de abril de 2026 que la instalación, inaugurada en 2023, no consideró la corrosividad de la urea.
Una planta que «se cae a pedazos»
Pablo Camacho, director de la OFEP, afirmó que la planta tiene tres años y «literalmente se está cayendo a pedazos». Señaló que no consideraron en el diseño, la fiscalización y la construcción que la urea es corrosiva. Como resultado, el producto está en el piso y el mantenimiento tendrá costos muy elevados.
Datos de la plataforma «Conociendo la Verdad»
La plataforma revela que la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH), propietaria de la planta, está entre las 15 empresas en quiebra técnica. En 2024, presentó un déficit de Bs 3,6 millones y solo funciona al 10% de su capacidad, produciendo 6.000 toneladas anuales frente a las 60.000 previstas. La entrega provisional se realizó hace tres años con el compromiso de subsanar los fallos en tres meses, sin cumplirse hasta hoy.
Contexto de la inversión estatal
En octubre de 2023, el expresidente inauguró la planta NPK en Santiváñez con una inversión de construcción de Bs 33 millones y un total de Bs 63,7 millones. El gobierno del MAS proyectó que cubriría el 100% de la demanda interna de fertilizantes y permitiría la exportación a Brasil, Argentina, Chile, Perú y Paraguay. Actualmente, solo funciona una de las dos plantas.
Implicaciones de la situación
La planta, considerada estratégica y creada en la Constitución, no cumplió su objetivo de abastecer el mercado interno. La EBIH se encuentra en quiebra técnica y el déficit millonario refleja el fracaso de una de las 170 plantas de industrialización promovidas por el gobierno del MAS.