Conferencia Episcopal alerta sobre carteles de droga y violencia en Bolivia
La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) manifestó su preocupación por la «creciente violencia» y la «aparición de carteles organizados» de narcotráfico. El presidente de la CEB, Aurelio Pesoa, hizo esta declaración durante la inauguración de la CXVIII Asamblea de Obispos en Cochabamba.
Un problema que se agrava
Durante la apertura de la asamblea, el presidente de la CEB, Aurelio Pesoa, señaló que la preocupación por el narcotráfico, ya expresada en 2016, ahora es mayor. La situación actual se ve aumentada con la preocupación por la creciente violencia, los ajustes de cuentas y la aparición de carteles organizados. Estos hechos impactan negativamente en la paz social del país, según Pesoa.
La voz desde el terreno
El obispo de Pando, Eugenio Coter, explicó a la Agencia EFE que los decomisos diarios y los hallazgos de fábricas de droga reflejan la realidad. Coter consideró aun peor que casi semanalmente se registren ajustes de cuentas ligados al narcotráfico. Este fenómeno muestra, a su juicio, que el narcotráfico está permeando la vida de la gente.
Un llamado a la responsabilidad y la educación
La CEB hizo un llamado a las familias a no dedicarse a esta actividad delictiva. También ratificó un mensaje para quienes ven en el narcotráfico una forma de ganar dinero, instándoles a ser responsables y a renunciar a una actividad que califican de grave violación a la dignidad humana. Paralelamente, la Iglesia ofreció su experiencia y colaboración para fortalecer el sistema educativo, al que ven con escasas oportunidades.
Preocupación histórica que se intensifica
Los obispos bolivianos ya habían manifestado su alarma por el tráfico y consumo de drogas en 2016. En esta ocasión, constatan que el problema ha evolucionado hacia una violencia más organizada y visible, con la presencia de carteles.
Implicaciones para la sociedad boliviana
La advertencia de la CEB subraya un desafío multifacético para Bolivia. La institución vincula la violencia del narcotráfico con problemas estructurales en educación y salud, señalando un efecto corrosivo en la cohesión social y el futuro del país.