Proyecto de agua inacabado deja a comunidades indígenas sin suministro seguro
Solo el 47% de las aldeas indígenas en el Norte de Brasil tiene infraestructura adecuada de agua potable. Según datos del Ministerio de Salud, de 4.134 aldeas en la región, 1.934 carecen de sistemas de abastecimiento. La situación fuerza a las comunidades a usar soluciones improvisadas que conllevan riesgos sanitarios.
Una promesa incumplida en Raposa Serra do Sol
En la comunidad Bem Viver, un depósito de agua de 5.000 litros proporcionado por el Distrito Sanitario Especial Indígena (DSEI) Este de Roraima lleva casi dos años sin usar. Los residentes dependen de una red de tuberías improvisada que lleva agua sin tratar desde una cascada. El líder comunitario Diassis Gabriel de Souza afirma que las autoridades prometieron un pozo y un depósito elevado, pero nunca se materializaron.
Consecuencias para la salud y nuevos riesgos
La dependencia del agua superficial expone a la población a enfermedades. Los periodos de lluvia aumentan los casos de diarrea. Además, la expansión de la minería ilegal y los pesticidas en plantaciones contamina las fuentes con sustancias como el mercurio, según explica el excoordinador del Consejo Indígena de Roraima (CIR), Jacir Macuxi.
Un problema sistémico en toda la región Norte
El Ministerio de Salud reconoce que aproximadamente el 63% de la población indígena de la región tiene acceso a sistemas de abastecimiento. Sin embargo, los datos por estado revelan carencias graves: en Pará, el 61.2% de las aldeas no tiene agua adecuada; en Roraima, el 49%; y en Amazonas, el 30.9%. La ingeniera sanitaria Ligia da Paz atribuye esta crisis a políticas de saneamiento históricamente inadecuadas para la Amazonía.
Filtros de nanotecnología como alternativa
En 185 comunidades de Pará y Amazonas, se han instalado filtros colectivos con tecnología de microfiltración. Esta solución, reconocida por el Departamento de Vigilancia de Salud y Medio Ambiente (SVSA), elimina más del 99% de las impurezas. La ONG Saúde & Alegria, impulsora del proyecto, reporta una reducción significativa de enfermedades diarreicas entre la población beneficiada.
Antecedentes de abandono y obras paralizadas
El problema se repite en múltiples territorios. En la Tierra Indígena Andirá-Marau (Amazonas), las obras de un pozo artesiano comenzaron en abril de 2023 y fueron abandonadas. El DSEI Parintins atribuyó las paralizaciones al incumplimiento contractual de las empresas. Expertos como Alexandre Pessoa, de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), subrayan que garantizar agua y saneamiento es garantizar el derecho a la vida de los pueblos originarios.
Cierre: La inseguridad hídrica persiste
La falta de acceso a agua segura sigue siendo una realidad para miles de indígenas en el Norte de Brasil. Las soluciones improvisadas y los proyectos inconclusos mantienen a las comunidades en riesgo sanitario. Aunque tecnologías como los filtros colectivos o la solución Salta-Z ofrecen alivio parcial, la demanda de una política pública integral y efectiva continúa sin respuesta definitiva por parte de las autoridades.