Dublineses celebran Bloomsday, el día de la novela Ulises
El 16 de junio se celebra Bloomsday, una jornada literaria en la que Dublín revive la obra Ulises de James Joyce. Los participantes se visten con atuendos de la época eduardiana y recorren los lugares reales que aparecen en la novela, como la farmacia Sweny’s o el pub Davy Byrne’s. La festividad atrae a lectores que recrean pasajes del libro de más de 265.000 palabras.
La ciudad se viste de época para homenajear a James Joyce
Michelle O’Toole confeccionó su propio vestido con una cortina vieja y llevó a su hija Amelie a su primer Bloomsday. Los asistentes usan sombreros de paja con cintas y trajes de tres piezas, mientras que las mujeres lucen sombreros elaborados con flores de colores. Jennifer Whelan y Claire Devlin leyeron el libro en un club de lectura durante nueve meses y aseguran que la experiencia «cambia toda la vivencia de Dublín».
Recreaciones en los escenarios reales de la novela
En el cementerio de Glasnevin se realizó una recreación del funeral del ficticio Paddy Dignam, al que asiste Leopold Bloom en Ulises. Blaise Reid, participante desde hace décadas, confesó que recibió la novela a los 21 años y que a los 54 «todavía la está leyendo». El voluntario del museo Joyce Tower, Andrew Basquille, explicó que Joyce eligió esa fecha por ser el día de su primera cita con Nora Barnacle.
Origen de una tradición literaria centenaria
Bloomsday es una celebración anual cada 16 de junio que conmemora la vida y obra de James Joyce. El nombre proviene de Leopold Bloom, protagonista de la novela Ulises publicada en 1922. El origen exacto no está claro, pero organizadores mencionan una carta de 1924 donde Joyce escribió que «hay un grupo de personas que observan lo que llaman el día de Bloom». La trama transcurre en un solo día: el 16 de junio de 1904.
Implicaciones de una fiesta que transforma Dublín
Bloomsday convierte las calles de Dublín en un escenario vivo donde los lectores se sumergen en la obra. Los participantes destacan que vestirse de época y recorrer los lugares del libro intensifica la experiencia literaria. La festividad mantiene viva la obra de Joyce y atrae a residentes y visitantes que celebran la conexión entre la literatura y la ciudad real.