Rodrigo Paz decreta el Estado de Excepción en Bolivia
El presidente Rodrigo Paz Pereira ha decretado el Estado de Excepción en todo el territorio nacional tras 50 días de protestas y bloqueos. La medida busca restablecer el libre tránsito y garantizar el suministro de alimentos, combustible y medicamentos.
El detonante de la medida excepcional
El mandatario atribuye la crisis a una estrategia organizada de desestabilización proveniente del Chapare. Identifica a la Federación de Campesinos Tupac Katari y a miembros de Evo Pueblo como promotores de los bloqueos, y califica la situación como un intento de golpe de estado desde el narcoterrorismo.
Los costes de 50 días de conflicto
Paz detalla que las protestas han provocado pérdidas económicas incalculables. Afectaron a más de 250.000 trabajadores en La Paz y El Alto, impidieron el acceso a servicios esenciales y causaron la pérdida de vidas. El Gobierno asegura haber agotado el diálogo con los sectores con demandas legítimas antes de recurrir a esta medida.
Objetivos de la declaración
El presidente subraya que el Estado de Excepción no restringe derechos, sino que busca devolver la libertad a la población. Las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana ejecutarán las acciones para recuperar las carreteras y proteger a la ciudadanía.
El contexto de las movilizaciones
Durante más de 50 días, un bloqueo de carreteras liderado por sectores afines al expresidente Evo Morales paralizó el país. Las protestas exigían la renuncia de Rodrigo Paz. El Gobierno afirma que, mientras negociaba con grupos con demandas sociales, otros operaban para desestabilizar el orden democrático.
Las próximas acciones del Gobierno
Paz anunció la creación de una Comisión Especial para las provincias de La Paz y la convocatoria a un Gran Acuerdo Nacional. El objetivo es construir una agenda de desarrollo y unidad para los próximos cuatro años y medio, dejando atrás un ciclo de confrontación política.