Paz decreta Estado de excepción tras 50 días de crisis
El presidente Rodrigo Paz anunció el Estado de excepción en todo el territorio nacional después de más de 50 días de parálisis, pérdidas económicas y tensión social. El mandatario justificó la demora en la medida drástica por priorizar el diálogo con sectores legítimos.
La justificación del mandatario
Paz defendió la prudencia de su administración y aseguró que actuar con fuerza desde el primer día habría favorecido al narcoterrorismo. “Si hubiéramos actuado desde el primer día utilizando mecanismos de fuerza extraordinarios del Estado, le hubiéramos hecho un enorme favor a los infiltrados del narcoterrorismo”, precisó. El jefe de Estado explicó que la resistencia inicial a la fuerza pública buscaba atender reclamos legítimos de campesinos, transportistas y gremiales.
La infiltración política
Según Paz, tras 50 días de mesas de negociación se alcanzaron acuerdos con la mayoría de los sectores movilizados. Sin embargo, denunció que al levantarse las medidas genuinas, quedó en evidencia una estructura política organizada que busca la desestabilización democrática. “Lo que hoy enfrenta Bolivia ya no es una protesta social. Es un intento de golpe de estado desde el narcoterrorismo”, sentenció.
Antecedentes de la crisis
La crisis comenzó hace más de 50 días con movilizaciones de sectores campesinos, transportistas y gremiales. Paz priorizó el diálogo para separar las demandas legítimas de una “infiltración política del pasado” que, según él, busca un golpe de Estado. Las pérdidas económicas y la tensión social crecieron durante este periodo.
Implicaciones de la medida
El presidente señaló que el Estado de excepción no busca restringir derechos ni proteger a su Gobierno, sino liberar a la población del desabastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos. La crisis ha afectado especialmente a más de 250.000 trabajadores en La Paz y El Alto.