Anapo alerta de plan para avasallar 70.000 hectáreas en Santa Cruz
Anapo denunció un nuevo avasallamiento en el predio Santa Rita y advirtió que busca evitar la toma de 70.000 hectáreas en el norte integrado de Santa Cruz. La ocupación fue realizada por más de 30 encapuchados armados.
Sexto avasallamiento en Santa Rita
El gerente general de Anapo, Jaime Hernández, denunció que el predio Santa Rita, en la provincia Guarayos, fue avasallado por sexta vez. Hernández cuestionó la falta de acciones efectivas, pese a que algunos presuntos responsables tienen órdenes de aprehensión no ejecutadas. Según el dirigente, los ocupantes retuvieron a trabajadores tras la salida de los propietarios y comenzaron a dividir y estaquear parcelas en la propiedad.
Plan para tomar 70.000 hectáreas
Anapo alertó que el avasallamiento de Santa Rita podría ser parte de un plan mayor para ocupar hasta 70.000 hectáreas de tierras productivas en la zona. Hernández afirmó que, por información recibida, la intención de los grupos es tomar esa superficie. La organización señaló que la inseguridad jurídica afecta la producción de alimentos estratégicos como trigo, maíz, sorgo y soya, destinados a las cadenas de carne, leche y huevos.
Antecedentes: impunidad y pérdidas recurrentes
El conflicto en Santa Rita se repite desde hace años. Anapo recordó que en anteriores incursiones se denunciaron robos de insumos, daños a maquinaria y agresiones a trabajadores. Hernández indicó que los presuntos responsables se autodenominan interculturales y que algunas órdenes de aprehensión emitidas por la justicia no se han cumplido, lo que permite a los grupos actuar con impunidad y regresar tras cada desalojo.
Repercusión y demanda de intervención
Anapo exigió una intervención inmediata del Ministerio de Gobierno, la Policía Boliviana, la Fiscalía y el Viceministerio de Tierras. Hernández subrayó que no se puede permitir que personas armadas y encapuchadas ingresen a propiedades privadas sin consecuencias. La organización advirtió que la consolidación de este avasallamiento podría abrir la puerta a nuevas ocupaciones ilegales en otras zonas productivas de Santa Cruz, generando mayor incertidumbre para el sector agrícola y el abastecimiento nacional de alimentos.