Pacientes renales y oncológicos protestan por falta de medicamentos en Santa Cruz
La falta de medicamentos ha provocado una protesta de pacientes renales y oncológicos en el Hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud (CNS) en Santa Cruz. Los afectados denuncian una situación crítica que pone en riesgo sus vidas debido a la escasez de fármacos e insumos básicos. La representante de la Asociación de Pacientes Renales, María Luisa Romay, señaló que la responsabilidad recae en el centralismo de La Paz.
Protesta en el Hospital Obrero por la escasez de fármacos
Este jueves, los afectados se concentraron en los predios del Hospital Obrero. María Luisa Romay indicó que los enfermos oncológicos y renales son pacientes terminales y que sin medicamentos para diálisis o quimioterapia pueden perder la vida. Romay afirmó que la culpa no es del administrador local, sino del centralismo en La Paz, cuyas autoridades “no les da la gana de mandar plata” para comprar los medicamentos.
Denuncia de desvío de fondos hacia La Paz
La representante de los pacientes oncológicos de la CNS, María Giselle Saucedo, denunció que La Paz se agarra todo el dinero de los aportantes. Según Saucedo, Santa Cruz sobrevive solo del aporte de los fabriles, mientras que los aportes de policías y maestros se destinan a La Paz y no se emplean en la compra de medicamentos. Además de los fármacos especializados, faltan insumos básicos como sueros, agujas y material adhesivo.
Antecedentes de la crisis de medicamentos en Santa Cruz
El texto refleja que la falta de medicamentos en Santa Cruz no es un hecho aislado. Los pacientes renales y oncológicos ya habían denunciado previamente una situación crítica, y los hospitales municipales de la ciudad también han reportado el agotamiento de medicamentos, gasas y reactivos.
Próximas movilizaciones y posibles medidas drásticas
Los representantes de ambos sectores anunciaron que sostendrán reuniones con las autoridades de la CNS para buscar soluciones inmediatas. No descartan viajar a La Paz para asumir medidas más drásticas, que incluyen huelgas de hambre. La repercusión inmediata es la paralización de tratamientos vitales y el riesgo de muerte para los pacientes.