Seis semanas de bloqueos quiebran al sector lechero boliviano
700.000 familias productoras de leche en Bolivia se declaran en quiebra tras seis semanas de bloqueos de carreteras, según el sector. La crisis paraliza plantas industriales y amenaza la seguridad alimentaria del país.
Parálisis industrial y pérdidas millonarias
El representante del sector lechero, Mario Mercado, afirmó que no hay región ni productor que esté bien y que todos están en números rojos. Solo en Cochabamba, las restricciones impiden la recepción de 120.000 litros de leche por día de los 300.000 que se producen. Mercado señaló que «estas son pérdidas millonarias» y que el sector «va a tardar años en recuperarse».
Cierre de operaciones en la PIL
La planta de PIL en La Paz paralizó temporalmente sus operaciones por falta de materia prima, según informó Fedeple. En El Alto, la factoría operó solo ocho días en mayo, produciendo el 25% de lo programado. La suspensión de recepción de leche cruda provocó pérdidas superiores a Bs 16 millones y elevó los costos operativos.
Dificultades en la cadena de suministro
Los productores enfrentan problemas para conseguir alimento balanceado y forraje para el ganado debido a las restricciones de transporte. El incremento de precios de insumos locales elevó los costos de producción en un contexto donde gran parte de la leche no llega a los consumidores. La leche se ha convertido en un producto escaso en varias ciudades del occidente y sur del país.
Amenaza a la seguridad alimentaria
Mario Mercado advirtió que «toda la cadena de abastecimiento está comprometida». El sector alerta sobre el cierre definitivo de más granjas, la reducción de la producción nacional, la pérdida de inversiones privadas y el incremento del contrabando de productos lácteos para cubrir la demanda interna.
Nueva ley para el sector lácteo
Un proyecto de ley presentado en febrero por el diputado Alejandro Reyes plantea crear el Fondo Productivo Lácteo «Leche para Todos». El nuevo fondo estaría financiado por la Retención por Comercialización e Importación de Bebidas Alcohólicas (RCIBA) y se orientaría al productor primario para mejorar productividad y calidad.
Implicaciones de la crisis
La continuidad de los bloqueos compromete la sostenibilidad de miles de unidades productivas y la seguridad alimentaria. Las pérdidas millonarias y la parálisis industrial podrían derivar en un cierre masivo de granjas, reduciendo la producción nacional y aumentando la dependencia de importaciones y contrabando.