Quiroga alerta de que Cuba y Venezuela negocian a Morales con EEUU
Jorge Tuto Quiroga advierte que Morales es utilizado como pieza de cambio geopolítica mientras sus aliados negocian a escondidas con Estados Unidos. El exmandatario criticó el discurso antiimperialista de Morales y vinculó su situación con la de José Luis Rodríguez Zapatero.
Quiroga denuncia negociaciones ocultas
Jorge Tuto Quiroga arremetió contra Evo Morales después de que este pasara de atacar a la oposición a arremeter contra dirigentes sindicales que dialogan con el Gobierno, tildándolos de “vendidos”. Quiroga denunció que Morales persiste en un discurso antiimperialista desgastado mientras Delcy Rodríguez en Venezuela y Raúl Castro en Cuba mantienen negociaciones a ocultas con Estados Unidos.
Morales como ficha de intercambio
“Cuba y Venezuela están de rodillas ante Estados Unidos y quieren crear un foco distractivo en Bolivia para cuando ellos negocien sus problemas con los gringos, negociarte a ti”, sentenció Quiroga. El exmandatario dejó entrever que Morales es utilizado como una pieza de cambio geopolítica.
La mención a Zapatero y la desesperación de Morales
Quiroga mencionó el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien llamó “ratero”, señalando que su situación judicial en Madrid aumenta la desesperación de Morales.
Presunta incitación a la sublevación
Según el exmandatario, Morales está incitando a militares y policías a la sublevación sugiriendo cercar cuarteles bajo el pretexto de que los mismos uniformados se lo piden. Quiroga alertó sobre “guiños” y halagos de Morales hacia el Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, interpretándolos como una señal de desesperación ante el fracaso y el desgaste de sus movilizaciones.
Contexto de las acusaciones de Quiroga
Quiroga reaccionó a la estrategia de Morales de arremeter contra dirigentes sindicales que buscan dialogar con el Gobierno, rompiendo la consigna de bloqueo total.
Implicaciones de la denuncia
La advertencia de Quiroga sitúa a Morales en una posición de dependencia externa y sugiere que el conflicto interno boliviano podría ser usado como distracción en negociaciones internacionales de Cuba y Venezuela con Estados Unidos.