Diez periodistas heridos en una semana en Bolivia
Más de 10 periodistas fueron agredidos y resultaron heridos en La Paz y El Alto durante las movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los casos más graves ocurrieron este lunes, con un camarógrafo herido por esquirlas de dinamita y una periodista desmayada por gases lacrimógenos.
Agresiones directas durante la cobertura
El camarógrafo de Gigavisión Hugo Machicado sufrió heridas lacerantes y contusiones en una pierna por la explosión de una dinamita. Fue remitido al Hospital de Clínicas. Una periodista de radio Cordial perdió la conciencia por los gases lacrimógenos cerca de la Vicepresidencia y se recuperó tras ser asistida.
El 14 de mayo, un periodista de la Agencia de Noticias Fides (ANF) fue rodeado, golpeado en la cabeza con un casco y perseguido por mineros cooperativistas, pese a identificarse con su credencial.
Emboscadas y ataques con piedras
El sábado, los periodistas Vladimir Rojas (Unitel) y Ramiro Charca (RTP) resultaron heridos en Lipari, Mecapaca. Rojas se lesionó las piernas al caer mientras huía de bloqueadores armados. Charca sufrió un hematoma en el brazo por el impacto de una piedra. El vehículo de RTP fue atacado con piedras.
En El Alto, la directora de Red América Televisión, Teófila Parisaca, y el periodista de FAP Tv, Javier Averanga, fueron agredidos por bloqueadores de la carretera hacia Copacabana.
Movilización que cambió de objetivo
Las movilizaciones empezaron con un pliego de demandas de la COB (Central Obrera Boliviana) y derivaron en la exigencia de la renuncia del presidente Rodrigo Paz. En este contexto, los periodistas son agredidos pese a mostrar su identificación o llevar chalecos y micrófonos con logotipos de sus medios.
El 12 de mayo, la periodista Jerusla Ojea sufrió lesiones al registrar una golpiza de un dirigente de la Unión Juvenil Cruceñista a un exseguidor de Evo Morales. Ella declaró que no podía caminar por los golpes recibidos.
Respeto a la prensa y libertad de expresión
La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) exigió disculpas públicas a los mineros cooperativistas y demandó respeto al trabajo de reporteros, videógrafos y fotógrafos. El presidente de la ANP, Jorge Carrasco, condenó las agresiones y afirmó que estas acciones son contrarias a la democracia y las libertades de prensa y expresión. Algunos reporteros han tenido que esconder sus distintivos para evitar nuevas agresiones.