Senasag por residuos tóxicos en alimentos: vacío normativo y controles débiles
Bolivia enfrenta un «vacío normativo» y una débil capacidad de fiscalización que permite la circulación de productos agrícolas con plaguicidas prohibidos en otros países. Investigadores y toxicólogos cuestionan al Senasag por la ausencia de laboratorios especializados y controles efectivos.
Críticas al Senasag por ausencia de laboratorios y normas obsoletas
El investigador de la Fundación AGRECOL Andes, Tito Villarroel, afirmó que la lista de pesticidas prohibidos del Senasag «está completamente desactualizada». Señaló que la ausencia de laboratorios especializados en Bolivia obliga a enviar muestras a Perú para detectar más de 600 pesticidas. Para Villarroel, la noción de inocuidad alimentaria del Senasag es «limitada y superficial», al centrarse en la limpieza física y no en residuos químicos.
Falta de Límites Máximos Permisibles y estándares propios
Villarroel explicó que Bolivia no tiene Límites Máximos Permisibles (LMP) por normativa nacional, lo que deja a las autoridades sin herramientas para decomisar productos contaminados. Las investigaciones independientes recurren a estándares internacionales como la Unión Europea o el Codex Alimentarius.
Toxicólogo denuncia negligencia institucional y entrada de plaguicidas prohibidos
El toxicólogo del Hospital Viedma, Ramiro Cadima, sostuvo que la inocuidad alimentaria está «altamente descuidada» y que el Senasag no cumple su función. Cuestionó la capacidad técnica del personal y afirmó que Bolivia se ha convertido en un mercado para agroquímicos desechados en otros países, con la entrada de DDT, herbicidas vinculados al agente naranja, glifosato y paraquat.
Niveles de residuos tóxicos en alimentos de consumo cotidiano
Cadima señaló que investigaciones académicas detectaron niveles de órganos fosforados en tomate, perejil, apio y cebolla que superaban hasta siete veces los límites internacionales. Alertó que estos químicos pueden generar intoxicaciones agudas, fibrosis pulmonar y malformaciones congénitas.
Antecedentes: alertas de organizaciones y contaminación ambiental
Las críticas coinciden con denuncias de la Fundación Solón y Probioma sobre la escasa fiscalización y el ingreso de pesticidas de contrabando. Ambientalistas advierten que el uso intensivo de agroquímicos genera contaminación de suelos y fuentes de agua.
Implicaciones: consumidores en indefensión y falta de herramientas legales
La situación genera un escenario de indefensión para los consumidores, ya que el Estado carece de herramientas técnicas y legales para detectar y sancionar residuos tóxicos. La politización de cargos y la falta de preparación del personal de fiscalización impiden un control serio de la salud pública.