La OMS declara emergencia internacional por brote de ébola en Congo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el brote de ébola en Congo y Uganda emergencia de salud pública de importancia internacional. La decisión se tomó tras registrarse al menos 131 muertos y 500 casos en la República Democrática del Congo.
Reunión del Comité de Emergencias
El Comité de Emergencias de la OMS se reúne este martes para aconsejar sobre medidas temporales. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que actuó “tras consultar con los ministros de Sanidad de ambos países, y porque me preocupa profundamente la magnitud y la rapidez de la epidemia”.
Casos en zonas urbanas y entre sanitarios
Se han notificado dos casos en Uganda entre personas que viajaban desde Congo, incluida una muerte. Tedros señaló que hay un gran número de casos sospechosos y muertes y que se han detectado casos en zonas urbanas densamente pobladas como Kampala y Goma. También se han registrado muertes entre personal sanitario, lo que indica transmisión asociada a la atención sanitaria. El director general apuntó que estos factores están condicionados por importantes movimientos de población en la zona.
Características del virus de Bundibugyo
El virus de Bundibugyo, responsable del brote, es menos frecuente que otros virus del ébola y no existen tratamientos ni vacunas específicos. La doctora Celine Gounder, especialista en enfermedades infecciosas, afirmó que “no hay nada ni siquiera cerca de estar listo para ensayos clínicos”. El virus se transmite mediante el contacto estrecho con fluidos corporales de pacientes enfermos o fallecidos.
Medidas de control sin vacuna
Tedros indicó que hay muchas medidas que los países pueden adoptar para detener la propagación, como la comunicación del riesgo y la participación comunitaria. El control del brote se basa en atención clínica, vigilancia, rastreo de contactos, servicios de laboratorio, prevención de infecciones, entierros seguros y vacunación cuando sea posible.
Detección tardía del brote
El doctor Jean Kaseya, director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, señaló que la detección tardía retrasó la respuesta. El primer caso sospechoso conocido, un hombre de 59 años, comenzó a presentar síntomas el 24 de abril y murió el 27 de abril. Para el cinco de mayo ya se habían registrado 50 muertes cuando las autoridades recibieron las primeras alertas. La OMS informó de al menos cuatro muertes entre trabajadores sanitarios.
Implicaciones del brote
La OMS señaló que el brote no cumple los criterios de una emergencia pandémica y desaconsejó el cierre de fronteras internacionales. La falta de tratamientos y vacunas específicos para el virus de Bundibugyo obliga a los equipos de respuesta a volver a medidas básicas de control para detener la propagación.