Recuperados dos cuerpos de italianos en cueva submarina de Maldivas
Dos cuerpos fueron recuperados el martes de una cueva submarina en Maldivas, según informaron funcionarios locales a la BBC. Buceadores finlandeses especializados realizaron la extracción en una operación de dos horas.
Operación de rescate en la tercera cámara
Los cuerpos de dos italianos fallecidos en un accidente de buceo en Maldivas la semana pasada fueron llevados a la superficie. Mohamed Hossain Shareef, portavoz del gobierno maldivo, declaró a la BBC que los buzos finlandeses los recuperaron de la tercera cámara de la cueva submarina. Los cuerpos fueron trasladados a la capital, Malé, para su identificación. Forman parte de un grupo de cinco personas fallecidas en el accidente; dos cuerpos permanecen en el interior.
Identificación de las víctimas
El primer cuerpo de un buzo italiano, Gianluca Benedetti, instructor de buceo y jefe de operaciones de barco, fue recuperado poco después del accidente del jueves cerca del atolón Vaavu. El sábado, un buzo de rescate maldivo falleció durante la búsqueda. Los cuatro buzos desaparecidos fueron localizados el lunes por buzos finlandeses en la cámara más alejada de la entrada, en una cueva conocida localmente como «cueva del tiburón», de hasta 60 metros de profundidad.
Complejidad de la operación
La misión para recuperar los dos cuerpos restantes se reanudará el miércoles. Un funcionario maldivo expresó su esperanza de que sean recuperados ese mismo día. Se espera que hallar los cuerpos aporte pistas sobre la causa del accidente. La operación fue descrita como compleja debido a la profundidad de la cueva, la falta de espacio y la escasa visibilidad. La entrada se encuentra a 47 metros, pero las cámaras están a distintas profundidades. Los buzos finlandeses trabajaron con la policía y la guardia costera locales; estos últimos asumieron la operación desde los 30 metros de profundidad.
Contexto del accidente: condiciones meteorológicas y permiso de buceo
El tiempo durante la inmersión del jueves se describió como agitado y se emitió una advertencia amarilla para barcos de pasajeros y pesqueros. Cuatro de los buzos formaban parte de un equipo de la Universidad de Génova, que declaró a la BBC que no aprobó ninguna inmersión en aguas profundas como parte de su investigación científica. Un portavoz afirmó que las solicitudes presentadas a las autoridades maldivas se realizaron fuera del ámbito de la misión autorizada por la universidad y que la inmersión se realizó a título personal. El equipo tenía un permiso para bucear hasta 50 metros, pero no mencionó la cueva en su propuesta.
Repercusión: críticas del familiar de una víctima
El equipo estaba liderado por Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova, junto con la investigadora Muriel Oddenino, que estudiaban los efectos del cambio climático en la biodiversidad tropical. Las otras dos víctimas eran Giorgia Sommacal, hija de Montefalcone y estudiante en Génova, y el recién graduado Federico Gualtieri. Carlo Sommacal, padre de Giorgia, criticó duramente la declaración de la universidad de que la inmersión no estaba autorizada. Afirmó que su esposa, Montefalcone, es una destacada científica en corales y que resulta difícil creer que nadie supiera de la inmersión.