El estadio Édgar Peña refleja la crisis de la ACF
El deterioro del estadio Édgar Peña Gutiérrez expone la crisis institucional de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF). El recinto, inaugurado en 2015, muestra abandono con maleza, baños deficientes y sistema de iluminación que no funciona. La falta de gestión y planificación ha provocado que esta infraestructura pierda funcionalidad.
Un estadio modelo reducido al abandono
Inaugurado el 30 de octubre de 2015, el estadio fue concebido como una infraestructura modelo para el fútbol cruceño. Con capacidad para 20.000 espectadores, es el segundo estadio más grande de Santa Cruz. Durante años, albergó torneos de la ACF, partidos de la División Profesional y entrenamientos de la selección boliviana. Hoy, el interior y el exterior muestran signos evidentes de abandono con maleza creciendo sin control. El campo de juego no está en condiciones de albergar partidos.
Crecen las quejas de los clubes afiliados
Dirigentes de la Primera A aseguran que la situación se arrastra desde hace años. “Todo sigue igual, no hay cambios, no llaman a elecciones”, afirmó un dirigente que prefirió mantener su identidad en reserva. Los reclamos no se traducen en cambios significativos en la conducción de la asociación. La falta de renovación dirigencial mantiene a la ACF en un estado de estancamiento.
La situación de la presidencia
Fernando Barrios ejerce la presidencia de la ACF y tiene la responsabilidad de convocar a elecciones. Hasta la fecha no existe una confirmación oficial sobre cuándo se llevará adelante este proceso. La ACF es la asociación con mayor cantidad de clubes y uno de los principales semilleros de jugadores del país.
Crisis institucional y física del fútbol cruceño
El abandono del estadio Édgar Peña Gutiérrez se ha convertido en el símbolo más evidente del difícil momento que atraviesa la ACF. La entidad fue históricamente considerada la más importante del país a nivel asociativo. El presente del estadio es el reflejo de una crisis más profunda.
Sin acciones, el riesgo de seguir perdiendo valor
Sin acciones concretas y decisiones firmes, el riesgo es que el deterioro continúe. Una infraestructura clave para el fútbol boliviano sigue perdiendo valor con el paso del tiempo.