Violencia digital acosa a activistas bolivianas en 2026
Nivia, Abigail, Grecia y Evelyn sufrieron ataques en redes por su activismo en Bolivia. Mensajes de odio, amenazas y campañas de hostigamiento buscan silenciarlas, pero el apoyo colectivo las sostiene.
Ataques dirigidos a activistas y sus familias
Nivia Coca, del Colectivo Mujeres de Fuego en Cochabamba, recibió amenazas contra sus hijas y mensajes desde una cárcel. Crearon imágenes falsas para denigrarla y difundieron sus datos personales. Abigail Muiba, del colectivo Jasy Renyhê, sufrió comentarios racistas en Facebook por ser indígena y activista. Cerró su cuenta al sentirse vulnerable a los 16 años. Grecia Tardío, del Movimiento Para la Justicia en Sucre, perdió su cuenta de Facebook tras un ataque en 2020 que buscaba asustarla y desalentar su participación. Evelyn Callapino, cofundadora de Mujer de Plata en Potosí, recibió amenazas de violación en redes tras ser declarada persona no grata por el Concejo Municipal.
Colectivos se organizan para protegerse
Las activistas no presentaron denuncias penales por perfiles falsos o desgaste. Implementan protocolos de seguridad y recurren al asesoramiento digital. Las Ciberwarmis crearon el concepto de “acuerpamiento digital”, un apoyo colectivo frente a la violencia virtual. Janette Huallpa, del colectivo, informa que reciben entre 8 y 10 casos mensuales. El diagnóstico “Acuerpamiento digital feminista” documentó estrategias de resistencia como campañas de denuncia y comunidades digitales de apoyo.
Violencia digital es extensión de violencias estructurales
Narayani Rivera, de la Fundación Internet Bolivia, señala que la agresión se intensifica cuando las mujeres lideran procesos organizativos. La violencia busca generar miedo y autocensura para expulsarlas del debate público. Los ataques progresan desde insultos hasta amenazas y vigilancia, borrando el límite entre lo virtual y lo físico.
Fallas del sistema de justicia agravan el problema
Grecia Tardío advierte que fiscales, jueces y abogados carecen de vocabulario digital, lo que dificulta la comprensión de pruebas y prolonga los procesos. Aunque existe legislación reciente para protección de menores en entornos digitales, la atención a adultos sigue limitada. Tardío participó en la “Guía para la Denuncia Estratégica” de la Fundación Internet Bolivia, que promueve una cultura de denuncia con resguardo legal, emocional, económico y social.
Antecedentes: activismo expone a violencia digital en Bolivia
Nivia, Abigail, Grecia y Evelyn son activistas bolivianas que alzan la voz contra la violencia de género y en defensa de derechos humanos. Su visibilidad las convierte en blancos de ataques digitales diseñados para intimidarlas y callarlas. Los mensajes de odio y hostigamiento afectan su trabajo, imagen y tranquilidad, pero su compromiso las impulsa a resistir con apoyo colectivo.
Redes de apoyo mitigan el impacto de la violencia
El acompañamiento entre pares, la capacitación en seguridad digital y la construcción de redes de apoyo son fundamentales para enfrentar la violencia digital. Los casos de Nivia, Abigail, Grecia y Evelyn reflejan estas estrategias, aunque representan solo una parte de un fenómeno más amplio que afecta a numerosas activistas y colectivos en todo el país.