CPFL gana un 18% más pero el beneficio es de baja calidad
El beneficio neto de CPFL subió un 18,2% en el primer trimestre de 2026, hasta los 376 millones de dólares, impulsado por efectos fiscales y financieros, no por una mejora operativa. El EBITDA se mantuvo plano, con un aumento de solo el 0,2%.
Resultados del primer trimestre: el crecimiento operativo se estanca
La empresa brasileña de electricidad CPFL Energia (B3: CPFE3), controlada por la china State Grid Corporation, reportó un beneficio neto de 1.900 millones de reales (376 millones de dólares), un 18,2% más que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el EBITDA consolidado fue de 3.860 millones de reales (764 millones de dólares), prácticamente sin cambios respecto al año anterior.
La distribución lastra el resultado global
El EBITDA de distribución cayó un 2,3%, hasta 2.530 millones de reales (501 millones de dólares). Esta caída se debió a ajustes contables en activos regulatorios y a un descenso del 0,7% en el consumo de energía en sus áreas de concesión (São Paulo, Rio Grande do Sul, Paraná y Minas Gerais).
La generación compensa parcialmente
El EBITDA de generación y gestión energética creció un 10,2%, hasta 921 millones de reales (182 millones de dólares). Los ajustes de contratos compensaron las restricciones de generación renovable y la menor disponibilidad eólica durante el trimestre.
Aumento de la deuda por el plan de inversiones
La deuda neta de CPFL alcanzó los 30.600 millones de reales (6.060 millones de dólares), un 15,4% más que hace un año. El ratio de apalancamiento subió a 2,31 veces, frente al 2,04 veces de 2025, aunque aún por debajo del límite de 3,75 veces. Este incremento refleja el compromiso con el plan de inversiones de 31.100 millones de reales (6.160 millones de dólares) para 2026-2030, el mayor de su historia, que destina 25.300 millones de reales (5.010 millones de dólares) a la red de distribución.
Implicaciones: un trimestre de baja calidad en un contexto de desaceleración
El crecimiento del beneficio de CPFL en el primer trimestre se considera de baja calidad por depender de efectos fiscales y financieros, y no de la actividad operativa. El descenso del consumo eléctrico confirma la desaceleración del consumo en Brasil. La comparativa con su competidora Neoenergia es desfavorable, ya que esta última sí registró un crecimiento operativo real. El plan de inversiones es el elemento positivo a largo plazo, pero su ejecución será clave para los próximos años.