La Policía y la FAB se culpan por el robo de una avioneta en Santa Cruz
La avioneta CP-2843 desapareció del hangar 116 del aeropuerto El Trompillo el 1 de mayo de 2026. La nave estaba precintada por la FELCN dentro de una investigación por narcotráfico. La Tercera Brigada Aérea de la FAB atribuye la custodia a la Policía, mientras que la Policía asegura que el hangar carecía de vigilancia.
Versiones enfrentadas sobre la custodia
La Tercera Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) afirmó que no tiene responsabilidad sobre la nave. El comandante de la Brigada, coronel Vladimir Aguilar Canaviri, declaró que el hangar 116 fue precintado por la FELCN y que la custodia corresponde a la Policía. “La Fuerza Aérea Boliviana no puede tocar nada porque es un caso que está bajo investigación”, indicó Aguilar.
Por otro lado, el comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, coronel David Gómez, afirmó que la avioneta no tenía custodia y que solo el hangar estaba precintado. Gómez explicó que personas extrañas ingresaron, sacaron la aeronave y despegaron sin autorización.
Investigación por narcotráfico y falta de peritaje
La avioneta CP-2843 fue incautada junto a otra nave durante un allanamiento de la FELCN y la Fiscalía el 28 de marzo. Ambas aeronaves debían someterse a un microaspirado para detectar rastros de droga, pero los peritos aún no realizaron la prueba. El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó que el examen estaba programado para el 5 de mayo.
Dircabi no recibió informes de la avioneta
La Dirección de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi) de Santa Cruz declaró que no recibió ningún informe ni registro de la aeronave CP-2843 por parte de la FELCN. La dirección indicó que los reportes de incautaciones llegan después de 30 días o incluso un año.
Implicaciones del robo y actores involucrados
La desaparición de la avioneta, que según versiones cayó en el trópico de Cochabamba, deja en evidencia la falta de control entre la FAB, la Policía y la FELCN. El caso activa nuevas investigaciones y señala posibles vulneraciones en los controles aeroportuarios de El Trompillo.