El club de ultrarricos en Europa crece un 26% en cinco años
37.428 nuevos multimillonarios se unieron al club de los UHNWI en Europa entre 2021 y 2026. Alemania lidera el ranking continental con 38.215 personas con al menos 30 millones de dólares de patrimonio.
Alemania encabeza el ranking europeo de grandes fortunas
El número de personas con al menos 30 millones de dólares (25,7 millones de euros) de patrimonio, conocidas como individuos de patrimonio neto ultraalto (UHNWI), aumentó un 26% en Europa en los últimos cinco años. Según el ‘Wealth Report 2026’ de Knight Frank, la población de UHNWI del continente pasó de 146.525 en 2021 a 183.953 en 2026. Alemania concentra el mayor número con 38.215, seguida de Reino Unido (27.876), Francia (21.528), Suiza (17.692) e Italia (15.433). España alberga a 9.186 ultrarricos.
Polonia, Turquía y Rumanía registran los mayores ritmos de crecimiento
En términos porcentuales, la población de ultrarricos de Polonia más que se duplicó con un aumento del 109%. Turquía (94%) y Rumanía (93%) se acercan a ese nivel. El número de ultrarricos aumentó un 42% en España, un 32% en Alemania, un 23% en Italia y un 21% en Francia. Reino Unido registró la menor subida entre las grandes economías, del 12%, mientras que Suecia tuvo el incremento más bajo, del 8%.
La riqueza se extiende geográficamente pero se concentra en potencias mundiales
El informe de Knight Frank señala que el aumento de los impuestos y la creciente presión regulatoria están acelerando la movilidad global de la riqueza. Liam Bailey, responsable global de investigación de la consultora, afirmó que el mundo está siendo testigo de uno de los cambios más significativos en la distribución de la riqueza en la historia reciente. Estados Unidos lidera con mucha diferencia el número de ultrarricos en el mundo con 387.422.
Los ultrarricos organizan su vida y patrimonio en múltiples jurisdicciones
El informe concluyó que los ultrarricos organizan cada vez más su vida en múltiples jurisdicciones, y las oficinas familiares gestionan de forma activa los riesgos fiscales, de estilo de vida y políticos. Este comportamiento configura un nuevo panorama global de la riqueza.